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La habitación de Jacob: lo incomprensible de un ideal (II)

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Parte de la magia que tiene esta novela de 1922 es que los pasajes de monólogos internos son mayoría frente a la pura narración, algo que te puede hacer odiarla y amarla a partes iguales. Y sin embargo, aún sabiendo el lío en el que me metía tratando de analizar esta novela debido a su complejidad, siempre hay un detalle, una palabra clave que te hace entenderlo todo (o casi), y mi palabra clave en este caso fue Grecia, porque fue a partir del viaje que Jacob hizo a este país cuando por fin empecé a entender lo que este personaje representaba de verdad en toda la historia.
Cuando pensamos en Grecia, generalmente nos viene a la cabeza la Grecia clásica, la de los grandes filósofos de la historia, la del arte, la de la cultura en general. Podríamos decir que pensamos en Grecia como un ideal de magnificencia, aunque jamás hayamos estado allí, aunque jamás hayamos vivido en la época que todos los libros de historia ensalzan. Podríamos decir que nos han educado en una ilusión, como la misma…

Preguntas que debes hacerte sobre el libro de Josué

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Con el libro de Josué marcamos un antes y un después respecto al Pentateuco, pues ahora nos desligamos de la Torá judía y damos inicio a la serie de libros llamada Profetas anteriores, siendo este libro el que la encabeza. Como su propio nombre indica, los hechos que aquí se narran están presentados desde una perspectiva profética, y lo que es aún más importante, que lo que en el Pentateuco había sido una promesa, encuentra aquí su realización. Este libro debe su título al nuevo líder que Dios elige para los israelitas tras la muerte de Moisés, el que culminará la conquista de Canaán, pero tened en cuenta que cuando hablo de conquista no me refiero a la de los israelitas, pues la conquista es llevada a cabo por Dios. Lo que la Biblia nos explica es lo siguiente: la posesión de la tierra prometida es un don del Señor a su pueblo, no es una "conquista" que el pueblo pueda atribuir a sus propios méritos, pues a ellos solos les toca obedecer la orden de Dios. Por lo tanto, las m…

La habitación de Jacob: lo incomprensible de un ideal (I)

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Llevo más de 90 entradas publicadas en el blog, y la mayoría de ensayos abarcan temáticas muy distintas, algunos son más complejos que otros, pero nunca me había pasado lo que me ha pasado con esta novela de Virginia Woolf, y es que tengo la sensación de que no he entendido nada. La habitación de Jacob es un complejo laberinto literario mediante el cual vamos a conocer a una persona no a través de sus acciones, o sus palabras, sino a través de las opiniones y recuerdos que los demás tienen de él. Dentro de todo ese parloteo, de idas y venidas de pensamientos y viejas memorias que se entremezclan, se encuentra Jacob, protagonista de una historia de la que es difícil resumir un argumento posible; no obstante, si existiera una definición para esta novela sería la de una historia desestructurada estructurada (valga la redundancia) en torno a una ausencia. ¿Cómo se puede describir una ausencia sin caer en la absoluta confusión?

Reconozco que pocas veces leo los análisis en torno a las obras…

La ciudad sin judíos: el libro que predijo el holocausto (III)

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Si pensamos en antisemitismo, lo primero que nos viene a la cabeza es la historia de la Segunda Guerra Mundial y el ascenso de Hitler al poder, pero la persecución hacia los judíos tiene mucha más historia. En primer lugar, los cristianos jamás asumieron que los judíos no aceptaran a Cristo como Mesías, lo que les valió ser acusados de cometer crímenes contra el cristianismo, además de ser expulsados de varias regiones europeas, sufrir la prohibición de tener tierras en propiedad, y recluirles en barrios marginales cuando no quedaba otra más que dejarles establecerse. Lo que la historia nos cuenta es que los judíos eran culpables de todo y de nada al mismo tiempo; es decir, si eran ricos, entonces eran usureros, y si eran pobres, entonces eran parásitos. Y no hay que olvidar que una de las acusaciones más extendidas era la de adueñarse de la economía de los países. ¿Solución? Quitarles las tierras. ¿Solución de los judíos? Dedicarse al comercio, con lo que volvían a ganar dinero, y vu…

La ciudad sin judíos: el libro que predijo el holocausto (II)

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De entre los casi 30 capítulos que componen esta novela, hay uno que me ha llamado la atención más que ningún otro, y es el titulado Entre chicas.  Bettauer ya deja entrever en la mayoría de capítulos que los judíos nunca han sido bien vistos, que han sido más despreciados que queridos, y sin embargo, va a ser gracias a la conversación de un grupo de prostitutas cuando veremos lo que los judíos representan de verdad para la mayoría de la población. Una vez se ha aprobado la ley anti-judíos en toda Austria, las primeras que ven venir el desastre son este grupo de mujeres, cuyas mejores ganancias las reciben siempre de sus clientes judíos. Justo a mitad de capítulo, y por medio de estas mujeres, Bettauer nos pega una bofetada de realidad haciendo una pregunta: ¿qué pasaría con los amigos a los que se quería y se mantenía cuando faltaran los amigos que pagaban? La pregunta es cruel, pero no hace más que mostrar la realidad más salvaje de la sociedad del capital, y es que una cosa es la f…

La ciudad sin judíos: el libro que predijo el holocausto (I)

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El ensayo de hoy versa sobre cómo una sátira es convertida en tragedia por la crudeza de la realidad, y cómo los escritores son, irremediablemente, la voz de la sociedad. Hugo Bettauer probablemente no imaginaba que La ciudad sin judíos era una predicción (muy optimista) de lo que estaba a punto de pasar en Europa. Esta novela cuenta la historia de los estragos que supone para la Viena de los años 20 la expulsión de todos los judíos, de las consecuencias que eso acarreará para todos, y de cómo un joven judío llamado Leo Strakosh usa su ingenio para tratar de recuperar su vida en su ciudad natal, y sobre todo, para poder casarse con su prometida.

Vayamos primero al contexto histórico durante el cual Bettauer escribió su historia. La guerra austrohúngara de 1914 supuso un punto de inflexión tanto en la historia europea como en la austriaca, lo que provocó no solo miles de inválidos y desempleados en las calles, sino un auge de ideologías extremas. Hasta 1922, justo cuando Bettauer public…

Preguntas que debes hacerte sobre el Deuteronomio (III)

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En la segunda parte de esta serie, había demostrado cómo el proceso de destrucción de los pueblos que habitaban Canaán se asemejaban a las acciones terroristas a la hora de destruir una cultura por completo, pero nos faltaba la pieza más importante de todo el puzzle: ¿por qué razón Dios ordenó su destrucción con esa virulencia? La razón era que estos pueblos adoraban a sus dioses mediante sacrificios humanos (la imagen de arriba muestra el sacrificio de un niño a un dios cananeo de nombre Moloc), y lo justo era que esa maldad fuera erradicada por parte de los israelitas. Esta razón nos puede parecer justa para entender el ataque a esos pueblos, pero teniendo en cuenta las órdenes que hasta ahora ha dispuesto Dios para los israelitas, lo que también vamos a entender es que lo que Dios castiga no es el acto del asesinato en sí, sino los motivos. En la última parte había explicado que el castigo a los hijos desobedientes era la muerte a pedradas por parte de los hombres del pue…