El mártir: la historia colonial de Kenia



La historia colonial de Kenia data de la Conferencia de Berlín de 1885; diez años más tarde, el gobierno de Reino Unido establece el protectorado de África Oriental y abre las tierras fértiles a los colonos blancos. A estos hombres se les permitió tener voz en el gobierno antes incluso de que fuera declarada legalmente como colonia, pero los africanos fueron apartados de la participación política hasta 1944. Este es el contexto histórico en el que sitúa su historia el escritor africano James Ngugi wa Thiong'o, un período de tiempo muy importante de la historia colonial que será fundamental para entender los pensamientos, sentimientos y actitudes de los diferentes personajes a lo largo de la historia. Si no conoces esta pequeña historia, tal vez te interese parar aquí, porque aparecerán spoilers salvajes. Si quieres seguir, queda bajo tu propia responsabilidad.

La construcción de la moderna Kenia es el tema principal en la temática de este autor, pero en lo que concierne a esta novela, la característica más sobresaliente tiene que ver con los estereotipos sobre los nativos y con el protagonista principal, Njoroge, un hombre que expresa sus sentimientos, pensamientos y emociones respecto a su situación personal y la del resto de sus compatriotas. A priori esto no parece una gran novedad, ¿qué tiene de especial para que destaque tanto? Pues que cosas tan sencillas como el derecho a la opinión, eran impensables para los negros viviendo bajo el imperialismo británico. Durante el período colonial, los nativos tenían la obligación de trabajar para los colonos blancos si querían sobrevivir ellos y sus familias. Desde esta posición de superioridad, no era extraño que estas personas fueran vistas como animales salvajes que debían ser domados y entrenados, o incluso asesinados si era necesario.

El vivo ejemplo de estos prejuicios los encontramos en la señora Smiles y la señora Hardy, (en español serían la señora Sonrisas y la señora Audaz, y si no fuera porque estos apellidos son muy comunes en inglés, diría que Ngugi está manejando la fina ironía) quienes se consideran ejemplo de civilización, pero ni titubean a la hora de decir que "esos salvajes" deberían ser asesinados. Luego también aparece la representante de lo políticamente correcto, la señora Hills. Aunque su opinión sobre los nativos no es tan radical, nada más lejos de la realidad. En el fondo, también opina que los nativos son animales, ¡pero ojo! animales que deben ser tratados correctamente, y con que se les ofrezca una construcción de ladrillo como casa ya es más que suficiente. En realidad, este es el trato que se le da a una mascota, pero digamos que no es del todo correcto hacer eso con personas. La señora Hills, a pesar de su condescendencia, tiene ni más ni menos que los mismos prejuicios que el resto de colonos contra los nativos. ¿Acaso el ser más moderada que el resto hace que sea mejor que los demás?

Se podría hablar largo y tendido de estas peculiares personas
Pues estas observaciones no son mías, son del protagonista de la historia. La rabia crece dentro de él a causa de su injusta situación, llegando incluso a odiar a los blancos por lo que están haciendo con su tierra. Sabe que no merece ser tratado como un animal salvaje, y sabe que si llegara el caso, no dudaría en llevar a cabo una venganza matando a sus opresores. Y sin embargo, hay un factor que le bloquea enormemente, y es la humanidad. Tiene sentimientos muy contrapuestos hacia la la señora Hills, y gracias a ellos decide perdonarle la vida. Es precisamente ese sentimiento de humanidad el que, de alguna manera, evita que se maten unos a otros y aún así, al final de la historia, Njoroge acaba siendo asesinado por la mujer que venía del mundo civilizado. Njoroge será conocido como el mártir que respetó el derecho a la vida de su asesina. No solo se convierte en un mártir, sino en la voz disidente contra el imperialismo británico.


James Ngugi  wa Thiong'o nació en Kenia en 1938, cuando estaba dominada por el Reino unido. También vivió la Guerra de la Independencia de Mau Mau, y es por eso que su profundo rechazo contra el abuso colonial y pos-colonial por parte de las autoridades de Kenia se refleja con esa fuerza en sus historias. No desde una perspectiva autobiográfica, pero sí como testigo excepcional de la lucha por la libertad.
          
Documental: Armas, gérmenes y acero. En el trópico (la colonización europea en África)


Londres pide perdón por crímenes en Kenia


Discurso de James Ngugi wa Thiong'o


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Fuente de las imágenes:
https://pmundial.wordpress.com/2008/01/10/kenia-claves-para-entender-el-caos/

http://laedadeljerbo.blogspot.com.es/2013/06/yo-no-soy-racista-pero.html

http://www.theguardian.com/books/booksblog/2010/oct/08/ngugi-wa-thiong-o-nobel-prize-literature

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