Tiempos difíciles: el origen de la máquina humana



Actualmente se habla mucho de cómo las personas están siendo sustituidas lenta y progresivamente por máquinas. Pero lo cierto, es que esta preocupación ya se remonta desde el siglo XIX, en plena revolución industrial. Es curioso ver la fuerza que tiene el denominado conflicto generacional. Casi todo el mundo opina de las épocas pasadas con nostalgia, incluso los que ni siquiera habían nacido en ellas. Y ya si empiezan a hacer comparaciones, resulta que justo la época en la que les ha tocado nacer es la peor. Es una forma de no valorar lo que se tiene bastante curiosa, pero no es el tema aquí.

Como iba diciendo, hoy en día muchas personas se llevan las manos a la cabeza al ver la relevancia que está tomando la tecnología en nuestras vidas para todo. Afortunadamente, tenemos testimonios de otras épocas hechos novelas en las que vemos que, en realidad, siempre hemos tenido miedo a los cambios repentinos en nuestra forma de vida (también analicé este factor en la entrada sobre Frankenstein).

El ensayo de hoy está dedicado a una novela escrita por Charles Dickens, quien critica los valores morales y las ambiciones de la época Victoriana inglesa (¿veis como al final parece que nadie está a gusto con la época en la que le ha tocado nacer?). Lo cierto es que durante el siglo XIX, la vida diaria fue absorbida por máquinas de fábrica, y lo que importaba era generar beneficios de la manera más práctica y eficiente posible. Probablemente penséis que esto en sí tampoco es tan malo, simplemente es la adaptación a un nuevo modelo de vida donde las máquinas aún son una novedad. Y estáis en lo cierto si pensáis así, pero hay un detalle que se revela en las primeras páginas de la novela, y que da a entender que lo que se pretende es destruir la imaginación en beneficio de la productividad. Dicho de otra manera, dejar de ser seres pensantes para convertirse en otra pieza de la máquina.

Google dice que la consulta más probable para esta imagen es "día del trabajador"; qué casualidad
El carácter que representa en esencia la lógica y el pragmatismo contra la imaginación es el señor Gradgrind, quien de alguna manera mata el alma de sus alumnos. Esto quiere decir que compara a los niños con máquinas para así eliminar toda chispa de fantasía. De hecho, Gradgrind tiene un comportamiento muy mecánico y frío que le lleva a repetir constantemente la palabra "hechos". Esta idea de las máquinas humanas tiene que ver con la industrialización y las "serpientes de humo" que proceden de las fábricas de Coketown.



Estas "serpientes" tienen su interpretación metafórica. El dueño de la fábrica, el señor Bounderby, ve en ellas una muy buena señal, pues significa que la fábrica que él dirige está generando beneficios, y además puede seguir fantaseando con la idea de que él es un hombre hecho a sí mismo. Este último planteamiento tiene varias cuestiones interesantes. Por un lado, Bounderby maquilla su realidad haciendo creer que tuvo una infancia muy dura y que le ha costado mucho conseguir su meta; por otro lado, antes he dicho que la productividad siempre debía primar por encima de la imaginación... pero solo si eres un trabajador. Bounderby no tiene reparos en mentir sobre su vida, simplemente porque puede hacerlo al estar por encima de los demás en la estructura social. Dickens, al haber trabajado él mismo en una fábrica siendo niño, sabía muy bien que esto era cierto. La imaginación que no pudo desarrollar durante su infancia, la usó ya de adulto para denunciar lo que en voz alta no se podía.

Sin embargo, las duras condiciones de trabajo no eran el único tema polémico de la obra; también están los matrimonios desiguales. Un ejemplo es el matrimonio concertado entre Louisa, que es la hija del señor Gradgrind, y el señor Bounderby. Durante esta época, socialmente las mujeres siempre eran menores de edad (no sé si a efectos legales también), así que pasaban de estar bajo el control de los padres, a estar bajo el control del marido. En unos años donde la estabilidad económica escaseaba, los matrimonios se organizaban en base a decisiones calculadas, no sentimentales, y la propia Louisa se resigna a aceptar que esto es así. A pesar de todo, tanto ella como su padre se dan cuenta de que eso puede suponer una vida estable en lo económico, pero miserable en lo personal. Gradgrind, en un esfuerzo por creerse sus propias palabras, incluso cita estadísticas para intentar demostrar que la diferencia de edad en un matrimonio no tiene por qué suponer un problema en la felicidad mutua. Y si Gradgrind necesita acudir a estadísticas para demostrarle a su hija que las cosas no van a ser tan malas como parece, es que hasta él mismo desconfía de los matrimonios concertados.

La jerarquía no solo había que asumirla sin rechistar en el trabajo, sino también dentro del propio hogar

Louisa, al igual que un trabajador de fábrica, es obligada a reprimir sus emociones para sobrevivir, aunque necesite liberarse del control de su marido. De esta situación desesperada se aprovecha James Harthouse, un aspirante a entrar en el Parlamento que había llegado a Coketown para escapar de una vida que consideraba muy aburrida. Es decir, los ricos eran los únicos que tenían tiempo para aburrirse. Es muy interesante ver cómo Dickens critica las jerarquías sean del tipo que sean, retratando además a los que están en lo más alto de esa jerarquía, en este caso los aristócratas, como a personas superficiales cuyos principales intereses son la riqueza y el pasarlo bien.

Aunque el recién llegado intenta seducir a Louisa, ella es una persona que siempre se ha sometido a la autoridad paterna sin cuestionarla, únicamente basándose en la veracidad de los hechos y el raciocinio; y sin embargo, hasta la persona más obediente se cansa de ser una máquina y empieza a pensar por sí misma. Este proceso sucede por una razón, y es que Louisa comienza a expresar sus sentimientos y a dejar de ver el sufrimiento como un estado temporal que es fácil superar mediante el esfuerzo, como su padre y su marido hacen. En otras palabras, Louisa es la única capaz de romper las cadenas que la oprimen, al igual que la industrialización tiene oprimida a la sociedad. ¿Significa esto que tanto Gradgrind como Bounderby están sometidos a la industrialización, pero no son capaces de verlo?

"Nadie vive más esclavizado que aquellos quienes falsamente creen ser libres"
Aunque si hay un personaje que representa un contraste con la alta sociedad, ese es Stephen Blackpool. Él lleva una vida completamente miserable y empobrecida, pero mantiene su honestidad, integridad y compasión. A través de su descripción, Dickens desmonta la idea de la época Victoriana de que el pobre lo es debido a sus malas acciones en la vida. Una especie de ley del karma. Todo lo que quiere Blackpool es ganarse la vida honestamente, mejorando las relaciones entre los dueños de la factoría y los trabajadores. Con una idea tan peregrina en mente, no es extraño que éstos le rechacen de primeras. Sin embargo, debido a su constancia por encontrar algo de integridad moral eliminando la corrupción, Blackpool llega a convertirse en un mártir. A veces incluso me recuerda a la figura de Cristo, un hombre que elige llevar una vida muy humilde y que predica que hay que amar al prójimo, para que al final acabe crucificado. Y esto no es ocurrencia de Dickens, es mía.

Siguiendo con el tema, Dickens se vale de Stephen Blackpool para sugerir que la industrialización era una seria amenaza para la integridad moral de empleadores y empleados, y cuya única posibilidad de salvación era la imaginación. En definitiva, volver a la inocencia infantil era la enseñanza que había que tener en cuenta para no dedicar la vida en su totalidad al trabajo.

Audiolibro: Tiempos difíciles



Animación: Hard times



Trailer: Hard times



Documental: Biografía de Charles Dickens



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Fuente de las imágenes:
https://mariposasenlacabeza.wordpress.com/2010/09/22/manuel-estrada-alianza-editorial/

http://timeframes.hamiltonwatch.com/cinema-frames/2013/il-cinema-e-la-vita-a-24-fotogrammi-al-secondo

https://todoslossemaforosenverde.wordpress.com/2013/05/31/tiempos-dificiles_charles-dickens/

http://es.slideshare.net/intereduvigo/familia

https://www.pinterest.com/pin/52635889371540361/

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