Como agua para chocolate: recetas para entender la mente humana



Mucho antes de que se empezaran a poner de moda los programas de televisión sobre cocina, hubo una novela llamada Como agua para chocolate, de la mexicana Laura Esquivel, donde las recetas de cocina no solo le daban sentido al título, sino que el desarrollo de la historia y los personajes no se hubieran comprendido de la misma manera de no ser por las artes culinarias. En cualquier otra narración, los objetos que hay alrededor de los protagonistas son tan solo eso, objetos que no suelen tener mayor importancia. Pero para los que hayan leído esta novela, saben que Esquivel es capaz de convertir utensilios culinarios en protagonistas mudos durante toda la obra, y no solo eso, sino que además las distintas fases para cocinar el alimento parecen corresponderse con los estados de ánimo de los personajes. Es por eso que puede considerarse la cocina, y todo lo que tiene que ver con ella, como un símil para explicar la mente humana; además, también es de gran ayuda para que el lector pueda entender qué es lo que están sintiendo los protagonistas.

Eso intentan hacer en los programas de cocina también, o algo así
El caso es que desde esta perspectiva, es muy hábil emplear ese recurso para describir sentimientos demasiado abstractos y complejos para ser descritos, pero la autora demuestra que se puede usar una actividad tan frecuente y común como es cocinar, para convertirla en una metáfora de las emociones humanas más incontrolables. Uno de los ejemplos que mejor representa esta teoría, tiene que ver con el encuentro entre dos de los principales protagonistas, Pedro y Tita:

"El calor del vapor de la olla se confundía con el que desprendía el cuerpo de Tita. El enojo que sentía por dentro actuaba como la levadura con la masa del pan."

Una buena manera de representar la rabia, ¿no es cierto? La ira de Tita es igual que el vapor de la olla, ambas están a presión y no deben abrirse bajo ninguna circunstancia por lo peligrosos que eso resultaría. Pues esto es exactamente lo que ocurre con Tita cada vez que se siente presionada por su novio Pedro. La rabia y la indignación crecen en ella de una manera que es muy difícil de controlar, y si sigue siendo presionada, el resultado podría ser desastroso. Y como había comentado al principio, el título de la obra no solo es una referencia a la comida, sino también al estado de ánimo. Es imprescindible que el agua para hacer chocolate esté hirviendo, y la protagonista hierve de rabia muy lentamente tanto por el comportamiento de Pedro como por el de su hermana Rosaura. La razón de este enfrentamiento, es que Rosaura quiere continuar con la tradición familiar que obliga a la hija menor de una familia a cuidar de la madre hasta su muerte, imposibilitando así cualquier tipo de independencia por parte de la hija. Y como habréis supuesto, Rosaura no es la hija menor de la familia precisamente. Tita es la que odia profundamente esta tradición porque sabe que el pato lo va a tener que pagar ella con su madre, y en cuanto oye a su hermana decir que su futura hija se encargará de ella hasta su muerte, su reacción es la siguiente:


"¡Ojalá que a Rosaura se le hiciera la boca chicharrón! Y que nunca hubiera dejado escapar esas repugnantes, malolientes, incoherentes, pestilentes, indecentes y repelentes palabras."

El chocolate tiene un sabor muy dulce, y el hecho de que Tita esté hirviendo, significa que una vez libere la rabia contenida, obtendrá algo muy dulce a cambio, y es el poder de decidir sobre su vida y su destino. ¿Qué otra cosa hay más dulce que eso, aparte del chocolate?


El chocolate, por tanto, representa la rebelión
Otro recurso interesante es ver cómo Esquivel sitúa estratégicamente en el texto estas recetas de cocina, ya que las intercala a lo largo de la novela, alternando entre la pura narración y los pasos sobre cómo preparar un plato culinario concreto. Antes hemos visto la referencia que se hace a la olla a presión para simbolizar el tenso estado emocional de Tita, pero es interesante descubrir cómo las recetas son descritas al detalle cuando los personajes pasan por un momento de relativa calma y tranquilidad. Esto puede deberse a que, para poder cocinar un plato debidamente, hace falta poner mucha atención en lo que se está haciendo, y si emocionalmente nos sentimos nerviosos e irritados, la atención vuela y el plato no se hará a nuestro gusto; además, la cocina se considera una actividad relajante, con lo cual cobra sentido la idea de que las recetas solo aparecen en los momentos menos tensos de la historia.


La conclusión que se puede obtener es que Tita, al sentir que no tiene libertad para expresar lo que siente o piensa, dedica todas sus atenciones a la cocina, y ésta se convierte así en la intérprete de sus reacciones, ya sean buenas o malas. Dicho de otra manera, algo que muchos consideran un simple trámite, como es la cocina, es capaz de hacernos entender las sensaciones de la mente humana mucho mejor que los personajes de carne y hueso.

Audiolibro: Como agua para chocolate




















Trailer: Como agua para chocolate



Documental: La historia detrás del mito: Como agua para chocolate












Entrevista a Laura Esquivel


          
Canción: Como agura para chocolate - Ana Gabriel




También podéis encontrar estos vídeos recopilados en el canal del blog:
https://www.youtube.com/channel/UCOq0hbMiz_IBW6kIClelOAQ

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Fuente de las imágenes:
http://momentosdelecturachile.blogspot.com.es/2015/12/como-agua-para-chocolate-laura-esquivel.html

http://www.minutouno.com/notas/1287089-te-indigno-la-final-masterchef-argentina-mira-lo-que-paso-la-version-espanola

http://www.fotogramas.es/Cinefilia/Cocineros-de-cine

Comentarios

  1. ¡Hola!
    Lo apunto. A ver qué tal.
    Gracias por tu fantástica reseña.
    ¡Nos leemos! :-)

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    Respuestas
    1. Hola Abracalibro,
      me alegro mucho de que te haya gustado :)

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