El príncipe Oroonoko: primera novela inglesa antiesclavista (II)



En la entrada anterior, había comentado que esta es una de las primeras novelas en presentar a los negros de una manera muy comprensiva, y que tanto el tema de la raza como el de la realeza es bastante recurrente; por algo su título es El príncipe Oroonoko. Pues bien, esto también tiene su explicación, y es que Aphra Behn sentía una gran admiración hacia William Shakespeare, y en especial hacia la obra de Otelo.

Otelo es un musulmán de gran poder adquisitivo al que le hacen creer que su mujer, de raza blanca, le está engañando. La credulidad, las envidias y los celos hacen el resto de la obra
No es la primera vez que en el título se encuentran referencias a obras anteriores. Aquí analicé lo que había detrás del título de la novela de Mary Shelley.

También hablé del barbarismo que aparentemente Behn atribuye a los británicos en las colonias, especialmente en el personaje de James Bannister. Esta brutalidad crea un fuerte contraste con los nativos de Surinam, mucho más inocentes y pacíficos. En pocas palabras, Surinam es el paraíso perdido de Adán y Eva (Oroonoko e Imoinda), y Europa es la corrupción de la civilización. Comparando esto con la situación actual en el mundo, Europa no va a ganar nunca para disgustos. Pero hablemos un poco más sobre el personaje principal. Oroonoko es descrito como todo un modelo de nobleza y honor que sería incluso capaz de morir por su defensa a la libertad. Esos valores hacen de él un ser excepcional incluso entre sus propios congéneres, ya que sus exquisitas maneras y su belleza son retratadas más en base a la fisonomía europea que a la africana. Esta pequeña inconsistencia en cuanto a descripción física hace pensar que Oroonoko en realidad tiene mucho de invención por parte de la autora. Y para demostrarlo, vamos a desviar la atención por un momento hacia la figura de John Allin. La importancia de este hombre, uno de los colonizadores de Surinam, reside en el hecho de que Behn pudo haberse inspirado en él para dar vida a su príncipe africano. En la novela, Oroonoko planea matar a Byam y después suicidarse. Eso es exactamente lo que Allin planeó hacer con Lord Willoughby, delegado del rey inglés en las Islas Barbados. Como véis, todo tiene una base sólida en la realidad.

Por lo pronto, sabemos que los grandes villanos de esta historia son los británicos y el colonialismo
La crisis de valores de la aristocracia, junto con la esclavitud, son los emblemas del Nuevo Mundo. Para Behn, el Nuevo Mundo debe ser un lugar idílico protegido por los nativos, así que en realidad no es la tiranía de los líderes lo que Behn desprecia, sino el acto de colonizar. Es por este motivo por el que mucho críticos consideraron esta novela como la causa del abolicionismo. Los colonizadores son como demonios con Oroonoko y el resto de nativos, soportando latigazos que arrancaban la piel de los huesos. Eran estos detalles los que dejaron horrorizados a buena parte de la población europea del siglo XVII. Está claro que esta novela no es una novela cualquiera, pues fue el pistoletazo de salida para algo mucho mayor, como es el abolicionismo. Sin embargo, por extraño que parezca, hay que decir que Behn nunca sugirió que la esclavización debiera ser prohibida, pues hasta ella consideraba que los grupos poderosos debían someter a los más débiles. Lo siento si acabo de cargarme a una heroína, pero esto es así, recordad lo que comenté sobre el personaje de la señora Hills en esta otra novela.

Aunque el mismísimo Oroonoko sufre como esclavo, no rechaza tomar esclavos para su uso personal. Simplemente, lo que hace es justificar la práctica de la esclavitud en África como el destino de los hombres derrotados en guerra; la mentalidad era que era mejor vivir siendo esclavo que estar muerto. Oroonoko jamás sufrió un cortocircuito mental cuando vendía a los ingleses los esclavos que él mismo capturaba el la guerra para su beneficio personal. Para que nosotros no suframos el cortocircuito mental ante tan inclasificable comportamiento, vamos a bucear un poco más en la biografía de la autora. 


Aunque esto no se pueda dar como cierto al 100%, Behn pudo haber estado casada con un esclavista llamado Johan Behn, un matrimonio que no la hizo muy feliz. La novela fue escrita 20 años después de la muerte de su marido, y precisamente, el personaje más malvado de toda la historia es el capitán de un barco portador de esclavos que engaña y captura a Oroonoko. Es muy probable que la intención de Behn no fuera protestar contra la esclavitud en sí, pero sus palabras finales dan a entender que sentía cierto remordimiento por un hombre al que admiraba por su valor y su defensa de la libertad; en ningún caso encontramos nada en contra de la esclavitud: "Espero que la reputación de mi pluma sea suficiente para que su glorioso nombre sobreviva a través de los tiempos".

Y aún quedan más cosas por comentar.

Todos los comentarios son bienvenidos.

Fuente de las imágenes:
http://surinam904am.blogspot.com.es/2015/11/generalidades.html

http://ugcenglish.com/multiple-choice-questions/shakespeare-othello-quiz-study-notes/812/

https://en.wikipedia.org/wiki/History_of_Suriname

http://speakupfl.org/2015/12/internalizing-police-violence/

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