Larga y dura vida al freelance



Traigo una novedad al blog, y es que si bien su alimento principal es el análisis literario, no puedo dejar de incluir algo que desde hace unos años se ha convertido casi en mi sustento económico. Como explico en mi perfil, trato de hacer de la escritura mi forma de vida, pues cuando uno tiene talento en algún campo, o al menos cree tenerlo, lo más lógico es que lo explote. Es aquí donde viene bien saber qué es esto del mundo freelance, un negocio tan popular durante estos últimos años que hasta su valor se ha devaluado. Pero voy a explicarlo todo paso a paso.

El freelance, o trabajador autónomo (ya sabéis que en inglés todo suena mejor y más moderno), es esa persona que trabaja por cuenta ajena para terceros a cambio de una justa retribución económica. Hasta aquí no hay más ciencia. Lo interesante es ver cómo este negocio ha evolucionado en internet hasta el punto de convertirse en un medio de vida para cualquier persona con un talento en concreto, ya sea la escritura, como la traducción, la fotografía, el dibujo, el diseño de webs... Un medio de vida que, dicho sea de paso, cada vez es más complicado encontrar fuera de los límites de internet. Fijaos en la paradoja; por un lado, se nos dice lo preocupante que es que los jóvenes (y no tan jóvenes) se dediquen a vivir más en el mundo virtual de internet, que en el que les espera fuera de las cuatro esquinas del ordenador/móvil/tablet/ (cualquier otro cacharro tecnológico de cuatro esquinas); pero por otro lado, resulta que todas esas personas han visto que es mucho más fácil encontrar a alguien que valore su trabajo en la red que fuera de ella. Tragicómico, ¿verdad?


No estoy contando nada que no sepáis, y aunque no pretendo hacer justicia social, esto es algo lo suficientemente serio como para no callárselo. Bien, sigamos con el tema; en un principio, el trabajo freelance puede resultar la panacea laboral: tienes tu propio horario, no tienes que lidiar con otras personas que no sean tu cliente (ideal para los muy introvertidos o misántropos), y además puedes trabajar cómodamente en pijama desde tu casa, o en el bar de la esquina mientras tomas un café. La parte negra viene ahora; la exagerada competencia que se ha creado en internet, sobre todo unido al agravante de la crisis, hace que muchos freelancer acepten sueldos de risa. Os pongo un ejemplo de algo que conozco: por un texto de 500 palabras, tú puedes cobrar 0,05 cent/palabra; el precio por artículo sería entonces de 25 euros. Algunos escritores freelance pueden considerar que es un precio un poco bajo, pero lo que ya no se debe aceptar es cobrar menos de 0,05 céntimos por palabra. Pues bien, yo me he llegado a encontrar ofertas en las que al trabajador freelance pensaban pagarle 26 euros en total por 30 artículos de 600 palabras. Aquí hay que pensar de quién es la culpa de que esto pase, ¿del listo que contrata, o del no-tan-listo que lo acepta? Obvio que tampoco me voy a poner a debatir el por qué hay personas que regalan sus trabajos de esa manera, puede ser por dificultades económicas, por el total desconocimiento del sector, o pueden ser 1000 cosas...

En cualquier caso, y para todo aquel que esté interesado en el mundo freelance, podéis desarrollar un medio de vida muy gratificante pero también muy sacrificado, vosotros mismos tendréis que encontrar sus pros y sus contras, porque de todas estas cosas, tanto las buenas como las malas, ninguna cadena de televisión ni ningún periódico os va a informar. Lo único que queda decir es larga y dura vida al freelance.

Por cierto, echadle un ojo a lo que hay debajo de mi perfil.
Todos los comentarios son bienvenidos.

Fuente de las imágenes:
http://victorgraciaweb.com/como-empezar-ser-freelance/

http://www.risasinmas.com/un-freelance-se-como-un-jedi/

Enlace de interés:
https://forofreelance.com/

Comentarios

  1. Un artículo muy interesante. Es cierto que existe sobreexplotación. Quien se dedique a esta profesión on-line tendría que medirse para cotribuir al justo y adecuado desarrollo e implementación de la redacción de contenidos o trabajo freelance como un sector cualitativo. Desde luego no ayuda para nada el hecho de que el propio freelancer acepte que tal explotación debe ser inexcusable o esté justificada. Los vastos dominios y fronteras de internet a veces son caminos un tanto inescrutables a la par que inconmensurable. Y no hay una regulación a efectos de legalidad, tsampoco laboral.
    Me vendrá bien consultar los enlaces del final del artículo.
    Un abrazo

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    1. Hola Marisa, gracias por comentar.
      Al menos en España, todo lo que concierne al trabajo freelance on-line es la ley de la selva, el descontrol y la falta de regulación hace que si el cliente quiere encontrar a alguien a quien pagar un mísero euro por una redacción de 500 palabras, lo encuentre con relativa facilidad.
      En EEUU por ejemplo, ya existen fundaciones y asociaciones para evitar este tipo de situaciones, pero creo que el problema con España es que no se acaba de pensar en el trabajo freelance como un trabajo "serio".

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  2. Hola!
    Te he nominado a los Liebster Adwards, para más info, mira en esta entrada:
    https://exprimehistorias.wordpress.com/2016/07/03/liebster-award/
    Me gusta tu blog, te sigo siempre que puedo y leo tus artículos. Saludos

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    1. Hola exprimehistorias,
      gracias por querer contar conmigo.

      Un saludo

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