Cómo empecé en el mundo de la traducción audiovisual


          El primer trabajo remunerado que conseguí fue como traductora freelance, concretamente como traductora audiovisual. Para los que no sepáis lo que significa, consiste en subtitular al español las series, películas, documentales, etc... que soléis ver en versión original, y aunque en España siempre se ha llevado mucho ver este tipo de materiales doblados, cada vez se está poniendo más de moda la opción de subtitulado. Tengo que decir que a veces no solo es traducción, sino que también puede ser transcripción de audios en español adaptando el texto para personas sordas, por ejemplo. A lo que iba, en realidad nunca me había visto a mí misma trabajando en esto, entre otras cosas, porque mi interés por la subtitulación empezó siendo un hobby para aprender. Explicándome mejor, hace unos años mi nivel de inglés en cuanto a audición y escritura no era el mejor del mundo, y decidí que sería una buena manera de practicar tratando de crear subtítulos de películas en inglés, poniendo mucha atención en lo que decían y luego transcribiendo en inglés, porque al principio no traducía al español. Así mejoré la escritura y la audición. Me llevó mi tiempo, pero aprendí vocabulario nuevo, y hasta me llegué a saber de memoria algunos diálogos de tanto que los repetía.
                  Poco a poco esa afición fue convirtiéndose en algo más serio para mí cuando por fin me animé a mandar mi CV a una empresa de subtitulación estadounidense, donde para mi gran alegría pasé a formar parte del equipo de traductores españoles, y por fin pude decir algo ante la famosa frase "¿y en qué trabajas?". Como decía antes, no es un trabajo con el que yo soñara de pequeña; sí, de esos planes de trabajo que todos los niños tenemos antes de tiempo, que van desde ser veterinarios hasta ser astronautas. Al final la mayoría de personas acaba trabajando de lo que menos espera, y en mi caso, he acabado trabajando de algo que empezó siendo casi un simple hobby, y hoy tengo la suerte de decir que estoy ganando dinero con ello. Con esto os puedo decir dos cosas: una, es que si sabéis dónde buscar, si sabéis moveros, y sobre todo si sabéis insistir y usar el ingenio, podéis acabar trabajando incluso de vuestro propio hobby, algo que para mucha gente es la panacea; y dos, hay que tener mucho cuidado con los planes a largo plazo, y en este sentido me voy a explayar.

¿Es recomendable tener un único objetivo en mente?

          Antes os dije que en realidad muy poca gente acaba trabajando de lo que siempre soñó de niño, porque siempre se interponen otras cosas por el medio. A veces esto es inevitable porque la vida en sí no es estable, y tampoco tiene porque ser malo siempre y cuando esa decisión sea única y exclusivamente vuestra. Hay que recalcar esto porque veo que mucha gente ve como un fracaso pensar que va a trabajar de una cosa y al final acaba en otra. Yo cuando era estudiante también me veía trabajando algún día en la ONU (lo mío siempre fue la modestia) y al final se cruzó en mi camino el trabajo freelance. ¿Y qué? Simplemente vi en esto una buena oportunidad, y además haciendo algo que me gustaba. Suerte de mí que supe tener la mente abierta y no obcecarme con un único objetivo en mente. A algunos esto les puede parecer una visión muy conformista, pero yo creo que no tiene nada que ver, porque el conformismo es esa actitud que se toma cuando se escoge el camino que sea, aunque no te guste, porque simplemente se piensa que no va a haber nada mejor que eso. Funciona un poco como con la política, que se acaba escogiendo siempre lo mismo no por apetencia o por afinidad con unas ideas u otras, sino porque tendemos a creer que no puede existir nada mejor que las opciones que ya tenemos.
          Y para finalizar este artículo de freelance-reflexión, (no sé por qué cada vez que hablo del freelance se convierte en una reflexión social) os diré una de mis frases favoritas a tener en cuenta, y es que no es importante cómo se empieza, sino cómo se acaba.
          Todos los comentarios son bienvenidos.

Fuente de las imágenes:
http://cmapspublic3.ihmc.us/rid=1PNYJSGJV-DDK08X-18XF/1PNYFHNC0I24DPZYJI2RBIimage

http://finance.blogs.ie.edu/archives/2012/12/en-que-se-puede-invertir-en-el-2013.php

Comentarios

  1. Hola Carmorán,
    Primero darte la enhorabuena porque los cambios de planes iniciales o inductivos, cuando se toman con cabeza y mente abierta, implican un cambio de mentalidad consiguiente, que poca gente suele asumir de buenas a primeras. Aunque lo meditemos no siempre nos atrevemos a salir de nuestra zona de confort.
    Y después decirte que también se requiere -y tu lo has hecho- aplicar el sentido crítico, autocrítico y de independencia necesarios para comenzar algo nuevo y luego ir consolidándolo. También es verdad que algunas personas emprenden nuevos proyectos pero son incapaces de culminarlos.
    La traducción es una buena opción. Yo de pequeña quería ser profesora de literatura, luego tuve claro que mi camino debía ir encaminado a estudiar filología hispánica, pero por el camino me encontré con imprevistos y otras prioridades que luego han desembocado en otra cosa distinta, sin embargo, no he dejado la escritura como hobby.
    Así son las cosas, todo depende de reflexionar y estudiar pros y contras, de sopesar las distintas posibilidades en función de las circunstancias y la línea de pensamiento en la que uno se vaya centrando. Y esto depende de múltiples variables y premisas que no son unilaterales o lineales, necesariamente.
    Un artículo que a mí me sirve de mucho. Excelente, como siempre.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Marisa! Me alegra mucho saber que te haya servido el artículo; además, por lo que comentas, sabes bien de lo que hablo, que es poco recomendable tener una idea fija en mente para luego ver cómo todo va cambiando progresivamente.
      De nuevo, muchas gracias por tu apreciación.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Fausto, de Goethe: conociendo el Sturm und Drang (II)

El cuento del rechazo hacia la desinformación

Preguntas que debes hacerte sobre el Éxodo (II)

Preguntas que debes hacerte sobre el libro de Josué