Hablemos de la generación burbuja



Tenía pensado encuadrar esta entrada en la sección dedicada al freelance, pero viendo que me va a salir un artículo un tanto cargado de protesta por mi parte, creo que voy a llevarla también a la sección de reflexión. Así tendrá el gran honor de ser el primer artículo que vale para dos cosas.

Cuando pienso en la cantidad de gente que trabaja como freelance, puedo ver que cada vez se va llenando más de una silenciosa minoría perteneciente a la generación burbuja, una generación entre los 70 y los 90 (más o menos), que resulta ser la más preparada de la historia, pero paradójicamente también la menos querida. Ofertas de trabajo en las que se exige dos años mínimo de experiencia para poner a funcionar una lavadora (no voy a poner ejemplos concretos, pero haceos una idea de que ejemplos absurdos como el de la lavadora los hay a patadas); becas y más becas de prácticas de trabajo por las que nunca te pagan, pero oye, es experiencia y hay que aprovecharlo; y por supuesto, como hay que seguir presumiendo de que queremos tener a la generación mejor preparada de la historia, hay que sacar estudios y cursos que antes ni existían porque no eran necesarios. Miedo me da el día en el que sea necesario estudiar para que por medio de un título la gente sepa que sabes usar una lavadora porque has estudiado para ello (por poner un ejemplo muy loco).


El caso es que el número de jóvenes que en teoría saben de todo, porque hay estudios para todo, crece a un ritmo muy superior a las oportunidades laborales disponibles, formándose de esta manera una burbuja tan grande como la inmobiliaria del 2008. Aunque hable sobre todo de jóvenes, soy perfectamente consciente de que alguien que ronde los 40 o más se vería incluso en una situación mucho más complicada que si tuviera 20 años, pero en mi caso conozco sobre todo lo que está pasando en la franja de 20 a 30 años. Sintetizando todo esto, la generación burbuja actual es esa a la que engordan como un cerdo a base de estudios, para luego acabar llevándola al matadero del paro, o de los contratos laborales precarios, o a la emigración no deseada. Cuando aquí dije que lo normal es que los jóvenes se dediquen a vivir más en internet que en el mundo real, es porque realmente no hay opciones fuera del mundo virtual. El primer "trabajo pagado" que encontré (en otra entrada explicaré por qué lo pongo entre comillas) fue a través de la red, y era un trabajo como traductora audiovisual freelance; trabajo que mantengo, por cierto.

Si hay una cosa que me ha chirriado mucho de España, es que hay algún tipo de obsesión por convencer a los jóvenes para que estudien oposiciones. Y esto no solo se decía en época de crisis, sino que ya viene de antes. Si eso no te gusta, puedes trabajar de camarero/a o de comercial, pero no busques mucho más porque no lo vas a encontrar. Esto da pie a pensar en dos cosas: la primera, España no es país para emprendedores; segunda, si emprendes, que sea en hostelería. Que no se me malinterprete, no es que vea mal estudiar oposiciones, ni que se emprenda en hostelería; lo que veo preocupante, es que solo se apueste por tres cosas contadas, porque llegará un momento en el que el país se estanque y no avance, habrá tantas cosas de lo mismo que la competencia será brutal y el hastío por las mismas aún más, además de dejar al país en una situación muy vulnerable si, por lo que sea, uno de sus caballos de carrera deja de dar dinero.


Como era de esperar, la generación burbuja se está pasando al sector freelance de forma cada vez más rápida, y tal vez sea aún arriesgado decir que probablemente sea el empleo del futuro, pero yo no lo veo tan mal. Creo que hoy por hoy, el trabajo freelance no se ve como un trabajo serio en España, más bien como un trabajo para ganar unos ahorros; entiendo esta postura perfectamente, porque no es serio que haya tanta gente dispuesta a vender sus trabajo a precio regalado. Obviamente, esto nadie se lo toma en serio. Ahora, teniendo en cuenta que cada vez más gente ve internet como una oferta de empleo en sí, hay una hartura generalizada por la situación laboral, y la revolución tecnológica sigue imparable, repito la pregunta que había hecho anteriormente: ¿cómo no va a haber más interés en el mundo virtual que en el real?

Todos los comentarios son bienvenidos.

Fuente de las imágenes:
http://www.informe-espana.es/la-generacion-mejor-preparada-de-nuestra-historia/

http://www.blogresponsable.com/2010/05/el-futuro-de-la-generacion-mas.html

http://www.acens.com/blog/el-92-de-los-emprendedores-espanoles-creen-que-espana-no-es-un-pais-propicio-para-emprender.html

Comentarios

  1. Hola, he llegado aquí por curiosidad, por leer una opinión diferente a la mía... Y al terminar de leer me he encontrado con que no es tan diferente.

    El tema del freelance (yo lo he hecho durante una temporada atrás) ya fuera teniendo contratos esporádicos, dedicándome a consursos, maquetación, mantenimiento, diseño y renovación web... Y al final tuve que dejarlo, porque llegó un punto en el que la gente vendía logotipos a 30€ (Y que logotipos!!! A veces daban vergüenza ajena, otras eran copias de otros logotipos, y bueno que te voy a contar la calidad malísima, pero como lo que manda es el ahorro... Supongo que el pensamiento es "Por 30€ ¿Que más quieres?)

    En fin que podía se una salida en su momento, pero que poco a poco la hemos ido devaluando infravalorandonos a nosotros y a nuestro propio trabajo, y en mi opinión, parte de la culpa la tiene como no la educación y los trabajos precarios a los que nos hemos ido sometiendo para adquirir práctica o simplemente para pagar nuestros estudios mientras estabamos terminando el módulo, carrera o lo que fuera, en mi caso fueron pizzerias y restaurantes y tengo claro que no volvería a trabajar de eso a no ser que fuera por una causa mayor.

    Y no, yo tampoco entiendo lo de las oposiciones y la hosteleria, pero el caso es que la hostelería funciona de maravilla, yo vivo en un pueblo de 10.000 habitantes y hay muchísimos bares, se siguen abriendo bares y siempre tienen gente, no tengo ni idea de como funciona el asunto, pero son los únicos negocios que no cierran, mientras el pueblo se va quedando desierto...

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    Respuestas
    1. Hola Marta, gracias por comentar.
      En realidad cuesta bastante encontrar opiniones distintas en ese sentido, porque la gente que se dedica a este trabajo, o que se ha dedicado como es tu caso, sabe que la tendencia de comprar lo más barato que haya es ley.
      La hostelería, como todo recurso que da mucho dinero, se está explotando hasta que no dé más de sí, como es lógico; lo que no es ya tan lógico, es que no existan más recursos para mantener el país en el caso de que el negocio de la hostelería quiebre. Jugárselo todo a una sola carta es un suicidio anticipado.

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  2. Totalmente de acuerdo... ¿cómo si no hubiera otras opciones! eL problema está también en que la gente no valoramos el trabajo de los demás...

    Saludos

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