Fausto, de Goethe: conociendo el Sturm und Drang (I)



El tema que voy a tratar para este ensayo es complejo, realmente complejo. Y no es porque vaya a analizar la historia de Fausto, ese hombre tan ávido de conocimientos que dispuesto estaba a entregar su alma al diablo a cambio de conocer todos los misterios y secretos existentes en el mundo. De hecho, la moraleja general la puedo resumir en pocas líneas: Fausto, a pesar de pactar con el diablo, es un creyente convencido que piensa que lo que ha hecho tampoco es tan grave; al fin y al cabo, el deseo por el conocimiento es una tendencia muy humana. Es decir, no importa la maldad que hayas cometido siempre y cuando tu creencia en Dios siga intacta. Bien, pues no es esto en lo que me voy a centrar; de hecho, me interesa mucho ese tratamiento de la naturaleza humana, y como el argumento se centra constantemente en el pasado y el presente, algo que bien podía representar la lucha de movimientos intelectuales entre los siglos XVIII-XIX en Alemania: el clasicismo vs Sturm und Drang

Sturm und Drang significa "tormenta y pasión"; intenso nombre para un movimiento literario

Aunque muy poco conocido, el Sturm und Drang es un movimiento alemán del siglo XVIII caracterizado por su fuerte oposición a la Ilustración y al racionalismo en favor del idealismo naturalista y el espiritualismo;  es decir, si el irracionalismo fue un fenómeno común en Europa durante este siglo, es en Alemania donde adoptará el matiz de idealismo y espiritualidad. Es más, no es descabellado decir que este movimiento se convirtió en una concepción metafísica que rechazaba la vida empírica. Para explicarlo de una manera más simple, esta era la clásica lucha de los creyentes contra los escépticos. El Sturm und Drang vería el mundo como algo incomprensible y carente de significado desde el punto de vista de la razón humana. Y ahora os preguntaréis, ¿pero dónde está esa lucha del clasicismo contra el Sturm und Drang? Pues está en el objeto de deseo más codiciado por prácticamente cualquier movimiento artístico o intelectual: el genio. Para el clasicismo, el genio es una inteligencia vinculada a la razón, a la historia y a la tradición; para el Sturm und Drang y el prerromanticismo, lo que hace falta para llegar al genio es precisamente desligarse de esos vínculos. Es así como, desde la concepción espiritual, el genio se convierte en un ente semejante a Dios.

El mismo Goethe estuvo vinculado a este movimiento revolucionario

Y ahora sí, vamos a pasar a ver algunos aspectos de la novela donde se puede identificar la influencia y lucha de estos movimientos:

"¿Yo retroceder ante ti, espectro flamígero? Sí; soy Fausto, Fausto, tu igual."

Esto es lo primero que Fausto le dice al espíritu que ha invocado para saciar sus ansias de conocimiento ante un mundo que le resulta incomprensible. ¿De dónde saca Fausto el valor para dirigirse de esa manera a un ente que no es de este mundo, y considerándose su igual? Pues de su profunda convicción de que él es la imagen de la divinidad, de que él es ya el genio convertido en un ente semejante a Dios gracias a la espiritualidad, como el Sturm and Drang proclama.

Fausto aspira a estar en la cúspide del conocimiento, a llegar donde otro ser humano jamás pudo llegar, a conocer todos los secretos de un universo infinito. Y si los secretos son infinitos y la razón humana es limitada, esto se convertiría en una historia de amor imposible. Fausto simplemente no puede aspirar a lo que desea, porque tratar de cambiar la propia naturaleza es un imposible. Y no lo digo yo, lo dice el propio diablo Mefistófeles, quien por cierto, también dice algo más que interesante respecto a la razón y el idealismo:

"Sí, sí, desprecia la razón y la ciencia, suprema fuerza del hombre; deja que el espíritu maligno te ciegue con sus ilusiones y sus encantamientos, y te me entregarás sin imponerme condición alguna."

Aquí tenemos algo más que intrigante. Queda claro que el idealismo y el espiritualismo tienen poco que ver con lo empírico, ¿pero por qué razón Goethe identifica los dos primeros conceptos con la figura del mal, siendo él seguidor del Sturm und Drang? Entre otras cosas, y esto también es en parte una opinión subjetiva, Goethe pudo escribir esta obra como un tipo de penitencia. Aunque en sus últimos días Goethe manifestara su completa lealtad hacia Dios, este autor pasó por una etapa de deísmo un tanto difuso, y su pertenencia al Sturm und Drang puede ser prueba de ello, pues es un tanto difícil entender por qué se encuadraba dentro de un movimiento que ensalzaba el idealismo por encima de la razón, cuando el mismo autor decía que el raciocinio fue otorgado por Dios.


Esto no es todo, aún queda mucho más que discutir al respecto.

Todos los comentarios son bienvenidos.

Fuente de las imágenes:
http://educacion-eradigital.blogspot.com.es/2011/07/09-el-romanticismo-aleman-wolfgang.html

http://cmig-astro.org/sturm-und-drang-la-transicion-al-romanticismo/

Comentarios

  1. En ambos casos (por lo que planteas al final) Goethe se deja llevar por una concepción individualista del mundo aunque el nódulo sea el mismo pero lo que asocia no. Por ejemplo, la idea que refleja en Fausto es que la historia la construye el hombre si bien como instrumento de dios, jamás por sí mismo. En realidad está mostrando todo el tiempo lo ilimitadas que son las capacidades del ser humano en comparación a las capacidades divinas, inconmensurables. Y cuando manifiesta una posición de racionalidad del espíritu, de que éste atiende primero a la razón aunque sea una concesión divina, está igualmente defendiendo que la historia y el mundo se sostienen por el mismo nódulo, dios, el único que puede otorgar permisos. En un aspecto puede ser hacia la razón, en otro hacia el idealismo y el espíritu. Tendría que venir el siglo XVIII y la ilustración, aunque se nota incipientemente ya durante el Renacimiento, para que el nódulo central que mueve el mundo y la historia fuera el hombre por sí mismo. Con la irrupción de la burguesía como clase dominante que dirige la sociedad, todo lo anterior no hubiese sido válido para mantenerse en el poder. De ahí las diferentes rupturas que se producen al cambiar los sistemas de producción, esclavismo (dios y superstición), Feudalismo (dios y el hombre como su servidor en la tierra) y el capitalismo-dominio de la burguesía (el hombre como el escribiente de la historia).
    Uff, me has hecho pensar tela marinera y volver a recordar filosofía. Pero merece la pena leerte con esta profundidad. Me ha parecido un ensayo muy elevado. Felicidades, Carolina, me ha gustado mucho.
    Un abrazo

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    Respuestas
    1. Sinceramente Marisa, creo que lo has explicado tú mucho mejor que yo ;)
      Como digo al final, creo que la intención de Goethe fue reflejar su propia penitencia al haberse adscrito a un movimiento que desafiaba a la razón, que era el mayor don de Dios otorgado al ser humano y por el cual le distinguía del resto de especies animales.
      Fausto está aspirando a conquistar lo infinito, un imposible se mire por donde se mire, porque infinito solo es Dios; el pacto con Mefistófeles pretende violar esa ley de la naturaleza y hacer que el hombre ocupe la posición de Dios (algo que se relaciona perfectamente con el genio que comenté en el ensayo).
      También me gusta que hagas esa mención respecto a esas luchas en los sistemas de producción en cuanto a tratar al hombre como núcleo (o no) de la historia, porque los mismos movimientos intelectuales han tratado de hacer exactamente lo mismo, por eso en esta novela en parte también se refleja la confrontación entre las corrientes de pensamiento de la época a la hora de decidir cuál es el lugar del hombre en el mundo respecto a Dios y a la propia naturaleza.
      Como siempre, muchas gracias por tan brillantes aportaciones; enriquecen mucho la visión general del ensayo.
      ¡Un abrazo!

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