Preguntas que debes hacerte sobre Números (II)



En la entrada anterior hice mención al hecho de que a medida que avanzamos en el estudio de la Biblia, la figura de Dios como Padre Eterno amoroso y bondadoso queda más y más en entredicho; tanto es así, que es fácil identificarlo con esos antiguos dioses paganos a los que las religiones monoteístas siempre han perseguido. Por suerte (o por desgracia) en Números seguimos siendo testigos de que Dios no se muestra tal y como en la escuela nos han enseñado.

Recordemos que los israelitas llevan 40 años vagando por el desierto, después de haber sufrido la esclavitud en Egipto, y con apenas nada que llevarse a la boca, tan solo lo justo para no morir. Evidentemente, el cansancio y la desesperación hacen mella, y el pueblo de Dios empieza a protestar por la falta de carne; tened en cuenta que no estaban pidiendo ningún lujo, únicamente querían comer. Veamos cuál fue la reacción de Dios ante sus quejas en Números 11,12:

"Pues bien, yo les voy a dar carne para que coman, y no solo un día o dos, ni cinco o diez o veinte. No. Comerán carne durante todo un mes, hasta que se les salga por las narices y les dé asco, porque me han rechazado a mí, el Señor, que estoy en medio de ellos, y han llorado y han dicho ante mí: ¿para qué salimos de Egipto?"

Creo que si yo estuviera en la posición de los israelitas, me hubiera preguntado lo mismo. ¿Para qué me sacas de Egipto, si también voy a agonizar en el desierto por la falta de comida? ¿Para qué me libras del faraón, si voy a vivir en un permanente estado del terror por si hago algo que te ofende sin ser consciente de ello? Gracias a la última cita, entendemos que Dios tenía poder de sobra para alimentar a los israelitas, y sin embargo no lo hacía; ahora les va a atiborrar a carne por la rabieta que se acaba de pillar. Es como si Dios estuviera jugando a un juego retorcido con sus marionetas de Israel. El juego de un niño cruel.


Dios alucinando cuando ve que su pueblo se empieza a revolver contra Él

Hasta Moisés se da cuenta de que el Señor hace cosas que ponen en bastante cuestionamiento su estatus como ser divino. Viendo que Dios está a punto de cargarse a todos los israelitas por preferir volver a Egipto antes que seguir en el desierto, Moisés trata de apelar a la razón de la siguiente manera en Números 14:

"Tú has dicho que no te irritas fácilmente, que es muy grande tu amor y que perdonas la maldad y la rebeldía, aunque no dejas sin castigo al culpable, sino que castigas la maldad de los padres en los hijos, los nietos, los bisnietos, y los tataranietos. Puesto que tu amor es tan grande, perdónale a este pueblo su maldad, ya que has tenido paciencia con ellos desde Egipto hasta este lugar."

Cómo estarían las cosas, que hasta un mortal como Moisés tiene que darle lecciones de autocontrol a un ser (supuestamente) divino. Además, la primera línea es una sucesión de mentiras, pues hasta ahora se ha ido demostrando que Dios sí se enfada fácilmente, que su amor no es más grande que su ira, y que desde luego lo último que perdona es la rebeldía. Y de esto sabe mucho el rebelde de Coré.


Coré era un levita que pensó que era buena idea protestar por los privilegios que tanto Moisés como su hermano Aarón tenían sobre los israelitas, pues no entendía por qué unos eran más importantes que otros si todo el pueblo israelita había sido consagrado a Dios sin excepción. Bien, pues por rebelde y por hablar más de la cuenta, Dios hizo que se abriera la tierra para que ésta se tragara a Coré junto con todos los que le apoyaban, más sus familias, por si acaso. Lo gracioso de este episodio, es que Dios estuvo a punto de matar (otra vez) a todo Israel por la que había liado Coré, pero Moisés salió al paso (otra vez) para hacerle entrar en razón (otra vez).

Dios perdiendo la paciencia con Moisés; no para de cortarle el rollo

Las imágenes de antes os habrán parecido de lo más divertidas, sobre todo la alusión de la última al creciente enfado que Dios debe sentir ya hacia su más fiel siervo. Bueno, sabed que os estaba preparando para lo que viene ahora, igual que hacen los medios de comunicación. Bien, habíamos quedado en que Dios iba a atiborrar a los israelitas de carne, pero el problema de la sed no había sido solucionada, y más en el desierto. Como era de esperar, los israelitas fueron a protestar a Moisés y Aarón por esto, los hermanos van a hablar con Dios, hacen exactamente lo que Él les manda, y vais a alucinar con lo que les dice luego en Números 19,20:

"Puestos que vosotros no tuvisteis confianza en mí ni me honrasteis delante de los israelitas, no entraréis con esta gente en el país que les he dado".

Habré releído esta parte más de 10 veces, y aún no sé en qué momento vio Dios que habían perdido la confianza en Él como para castigarles sin ver la tierra prometida. Esta parte es simplemente inaudita. De hecho, os invito que al menos os leáis el libro de Números, para que podáis comprobar por vosotros mismos que este castigo no tiene razón de ser. Poco más hay que añadir al respecto, solo cabe desearle a los israelitas, a partir de este momento, que Dios les proteja de Dios. Vaya paradoja.



Audiolibro: Números






Documental: Israel, el pueblo escogido de Dios


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Fuente de las imágenes:
http://ateismoparacristianos.blogspot.com.es/2013/12/la-ira-de-dios-entre-el-amor-y-la-furia.html

http://emgn.com/entertainment/12-fan-theories-will-change-way-watch-toy-story-forever/

http://www.tuttodisneyland.com/forum/index.php?action=printpage;topic=7034.0

Comentarios

  1. Hola Carolina,
    Las figura de Moisés y su hermano Aarón me recuerdan a los bufones de la corte de la época feudal, no por su carácter cómico sino más bien por la obligación de rendirle pleitesía a Dios y por el cuidado que debían poner para complacerle en todo momento con una humildad extralimitada. Como muy bien planteas no solo ellos sino también todo el pueblo de Israel en su conjunto semejan marionetas en la cuerda y Dios es el manipulador que además con sus bravuconadas certifica quién tiene el poder absoluto y magnificiente. No solo eso, Dios ejemplifica el patrón del castigo personificado en la figura divina que todo lo dispone pero que es capaz de arrebatar privilegios cuando no se reafirma su santa voluntad empleando la violencia y la venganza sin justificación, solo por puro capricho.
    El intermediario Moisés cumple un papelón de resignada sumisión pero eso sí, con retribuido cargo, por tanto, existe también la desigualdad social, no todos los israelitas son iguales ante Dios porque éste hace distinciones de rango. Me recuerda al mal pastor que no cuida de su rebaño ni le alimenta ni le da de beber e incluso es capaz de abandonarlo a su suerte y no dejarle llegar a los mejores pastos frescos. Cómo será de vengativo que es capaz de cargarse a familias enteras seguidoras de Coré y al propio Coré solo por haber hecho reivindicaciones por otra parte muy justas y cuyas demandas eran acordes con lo prometido. De hecho ellos se dirigen a la Tierra Prometida, ¿no?
    Este ensayo me ha hecho esbozar una sonrisa de perspicaz autoconvencimiento respecto de que Números está escrito por autores distintos de otros libros de la Biblia en una época de necesidad de expansión (luego se diversificarían las doce tribus de Israel) y se proclamarían los distintos patriarcas. No había una intención en las escrituras en ese momento que no fuera desligada de la necesidad de imponer una autoridad en un Estado en desarrollo donde era necesario inflingir disciplina para que el rebaño no se desviara del redil. Para el adoctrinamiento, el gobierno y la dirección por el terror son necesarios. Y evitar revueltas innecesarias que vayan en contra de los intereses de Estado. Luego surgiría la Iglesia como núcleo de poder y poseedora en exclusiva del arma del saber y de la cultura, solamente asumida por altos cargos y los monasterios. Pero eso sería más tarde, no ya durante el esclavismo sino en el régimen feudal posterior. De lo que deduzco que se iba allanando el terreno en la conformación de un Estado del Vaticano y una jerarquía que lo fortaleciera soberanamente a partir de cuando la religión católica se convierte en la oficial y se extiende la cultura judeocristiana por el mundo en forma de postulado católico.
    ¿Sabes? Esta segunda parte de números me ha dado respuestas seguras, certeras, acerca del proyecto de Estado y de gobierno y me ha parecido tu análisis tan contundente y pleclaro como si le estuvise preguntando directamente a los propios artífices de una alegoría poética macabra de espurios intereses. Dios es el pater autorictas, es la Ley, la doctrina es la judicatura que hay que seguir para aleccionar y castigar a los que se niegan a perpetuar y fortalecer a la clase dirigente. Esta conclusión puede ser muy personal, pero teniendo en cuenta todas las premisas que tan bien explicas acerca de las motivaciones y los hechos que las secundan no me queda otra opción que pensarlo. Realmente has hecho un ensayo brillante. Por lo que analizas de las intenciones de Dios, hagan lo que hagan sus súbditos o sus hijos en la tierra, las consecuencias son deterministas, sirven a unos intereses que muy bien han plasmado los hombres para que la historia siga un curso prefijado.
    Excelente, me ha gustado muchísimo. ¡Chapó!, este ensayo es de diez.
    Un abrazo ;-)

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    Respuestas
    1. ¡Hola Marisa!
      Me gusta mucho que escribas opiniones así de extensas, porque siempre le aportas mucho más contenido y significado al ensayo original, lo cual siempre se agradece.
      Solo añadir un par de cosas más. Totalmente de acuerdo con que esto es un proyecto de Estado y de gobierno prácticamente atemporal hasta nuestros días. No por nada se consideraba que reyes, faraones, la clases más altas en general... habían sido elegidos por Dios para ocupar el rango que ocupaban en la sociedad, con lo cual, la conducta de ordeno y mando que seguían era muy similar a la que Dios seguía con sus siervos de Israel, como le gustaba llamarles.
      Por otro lado, el hecho de que este libro haya podido ser escrito en diferentes etapas es algo que hasta los mismos expertos en la Biblia reconocen, porque los hechos narrados no siguen una lógica estricta entre ellos, como sí ocurre con los otros libros.
      En todo caso, yo tengo mis propias conclusiones sobre cómo la Biblia fue escrita, pero seguramente eso sea algo de lo que hable en conclusiones, una vez haya acabado de analizarlo todo con sumo de cuidado. Si todo va bien, espero que eso sea para el próximo año.
      Por mi parte no me queda más que desearte un feliz 2017 :)
      ¡Un abrazo!

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