Conflictos bélico-políticos según la literatura hispana (I)



La historia del mundo no sería la misma hoy en día de no ser por la enorme cantidad de guerras, disturbios políticos, y cambios sociales que la humanidad ha tenido que superar. Aunque no todos los países han vivido lo que es una guerra civil (para gran suerte suya), prácticamente no ha existido ninguna nación en el mundo que no haya sido alterada por el devenir político. Muchas veces, las consecuencias de estos conflictos se traducen en separación de bandos dentro del mismo país dependiendo de la ideología que se defienda. Por supuesto, dentro de las luchas de intereses políticos solo puede haber un bando ganador que domine la nación entera; paradójicamente, a veces ese bando ganador es el que no ha participado en la guerra, o al menos no de forma directa. Teniendo en cuenta el estado de caos previo a una guerra que parece estar sufriendo el mundo a nivel global, creo que es buen momento para recuperar este ensayo que hice hace ya algunos años, donde ponía en común tres obras literarias distintas de autores hispanos, porque ellos eran la voz de todos aquellos que, a causa de estar en contra de las normas impuestas, se veían obligados a exiliarse en el mejor de los casos, aunque también es cierto que gracias al exilio muchos artistas pudieron hablar libremente de lo que estaba ocurriendo en su país de origen.


La censura y el miedo a ser encarcelados era un peligro constante en la vida de aquellos que deseaban ir en contra de la norma establecida por considerarla injusta o inhumana. Uno de los casos más representativos de autor exiliado es el del peruano Mario Vargas Llosa, cuyas obras reflejaban la convulsa sociedad peruana, sacudida por conflictos raciales, morales, y sexuales. En su novela La ciudad y los perros, trata temas de enorme importancia en lo referente al ámbito político, como el cuestionamiento moral sobre la autenticidad, el heroísmo, o la autoridad. Es precisamente esta última cualidad la más criticada por el escritor, pues consideraba que el estricto sistema militar peruano era una trampa para transformar a hombres en máquinas que actuaban de manera automática, sin cuestionar nunca las órdenes:

"Al igual que otros sábados, las ropas de civil le parecían extrañas, demasiado suaves, tenía la impresión de estar desnudo: la piel añoraba el áspero contacto del dril".

En esta cita de la novela, es muy fácil captar la progresiva deshumanización que experimentan los cadetes peruanos. Vargas Llosa critica de esta manera un sistema que transforma a los jóvenes en meros instrumentos de guerra, sometiéndoles a un duro entrenamiento cuya finalidad es hacer que olviden su identidad como ciudadanos y tiendan a convertirse en obedientes sirvientes de su patria.


Para Alberto, protagonista de la historia, el uniforme de cadete le resulta más agradable que el suave tacto de las ropas de civil

El especialista en literatura hispánica, Paul Ilie, define el exilio como "una segregación, una separación de la casa, del centro; uno puede ser exiliado en su propio país aunque viva en él". Tomando en consideración esta reflexión, está claro que Vargas Llosa muestra mediante Alberto esa abrupta separación de su propia identidad. El hogar es un espacio íntimo y seguro, y es considerado incluso la primera patria natural a la que de verdad pertenecemos, pero en la novela es fácil darse cuenta de que Alberto no se siente cómodo en su propia casa, ya que lo único que quiere es escapar de ella. Por eso, de alguna forma el autor está usando simbólicamente este personaje para criticar lo que significa el exilio en todo el sentido de la palabra. Alberto, al igual que Vargas Llosa, es un exiliado más, es alguien que se siente un completo extraño en el lugar en el que se crió. La tensa e indiferente relación con su madre es la misma relación que muchos exiliados vivieron con su gobierno, un gobierno que exigía unas condiciones muy diferentes a las necesidades reales de sus ciudadanos.

Pero Vargas Llosa no fue el único autor que vivió el exilio. En la segunda parte hablaré sobre Isabel Allende y La casa de los espíritus.

Todos los comentarios son bienvenidos.

Fuente de las imágenes:
http://www.rae.es/obras-academicas/ediciones-conmemorativas/la-ciudad-y-los-perros

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/v/vargas_llosa.htm

http://encinta.utero.pe/2015/06/18/un-dia-como-hoy-hace-30-anos-se-estreno-la-ciudad-y-los-perros-clasico-de-la-historia-del-cine-peruano/

Comentarios

  1. El exilio y el fenómeno de los apátridas diseminados por el mundo, recoge a miles y miles de personas anónimas y a personajes públicos como el mismo Vargas Llosa. No he leído la novela La ciudad y los perros, ciertamente no deja de ser interesante el enfoque que ofrece a través de la figura de su personaje principal, Alberto, y también utilizando la metafórica imagen del éxodo materno, de la necesidad de huida de y su propia deshumanización como un paralelismo con el exilio que tienen que sufrir los refugiados o los que no se reconocen identitariamente como los defensores de un gobierno espurio, militarizado e intervencionista, caso de Perú en esa coyuntura.

    Un excelente ensayo. Espero con ansias tu segunda parte. He de decirte que Isabel Allende se encuentra entre mis autoras favoritas. La casa de los espíritus es una de sus obras culmen dentro de una trayectoria reconocidísima. Es un libro que me hizo vibrar y con el que me sentí sumamente identificada. Guardo gratos recuerdos de su lectura. Me obligó como curiosidad a ver la adaptación cinematográfica, bastante bien llevada y muy fiel a la obra original, con interpretaciones magistrales.
    Enhorabuena por tu sentido crítico y por tus análisis viscerales y llenos de capacidad de atracción. Son muy de línea de masas.
    Un abrazo, Carolina

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Marisa,

      En mi caso, solo he leído un fragmento de esta novela, pero la parte que he comentado en este ensayo me pareció suficientemente poderosa como para destacarla y comentarla, pues para mí resume en pocas líneas lo que es tener mente colmena en la guerra: que tu hogar de toda la vida de repente sea algo extraño, preferir el uniforme militar antes que poder elegir lo que te pones cada mañana al despertar, la progresiva deshumanización... Espero no decepcionarte con las siguientes partes :)

      Como siempre, muchas gracias por tus comentarios, son parte de la esencia del blog ;)

      ¡Un abrazo!

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Fausto, de Goethe: conociendo el Sturm und Drang (II)

Preguntas que debes hacerte sobre el libro de Josué

Preguntas que debes hacerte sobre el Éxodo (II)

El cuento del rechazo hacia la desinformación