Conflictos bélico-políticos según la literatura hispana (II)


Al igual que Mario Vargas Llosa, otra autora que vivió en el exilio fue la chilena Isabel Allende, cuya novela más conocida, La casa de los espíritus (1982), describe un ambiente familiar muy parecido al empleado por Vargas Llosa. Sin embargo, aquí la diferencia radica en que la autora se centra mucho en la importancia de la figura femenina en el aspecto político-social, pues siempre fue muy crítica con la invisibilización de las mujeres hispanas en ese sentido. La historia nacional que aparece en la novela, de la cual Allende nunca dijo que fuera Chile, es a la vez la historia de un linaje de mujeres. Por un lado, Allende nos presenta un país latinoamericano que ha vivido una guerra por la independencia, que ha soportado un poder imperialista cuya presencia ha incrementado las desigualdades sociales, y donde un golpe militar ha ejercido una represión desmedida; por otro lado, esta línea familiar matriarcal está representando no solo el ámbito privado y doméstico donde se suponía que las mujeres debían estar, sino también el espacio público donde cada persona puede encontrar su lugar en el interior de la nación. De esta manera, Isabel Allende no solo critica la situación de un país consumido por la censura dictatorial y el abuso de poder, sino que además contrasta esta situación con la de la mujer hispanoamericana, reprimida en mucho ámbitos de la vida pública y privada. En resumidas cuentas, su interés se centra en resaltar las minorías marginales, que engloba tanto a la clase trabajadora como a las mujeres.


Especialmente representativo es también el fragmento que hace referencia al terremoto que sacude todo el país, y es representativo porque ese caos tiene mucho que ver con el caos social provocado durante el período dictatorial de Augusto Pinochet (1973 - 1990):

"La primera sacudida del terremoto duró casi un minuto y fue la más fuerte que se había registrado hasta esa fecha en ese país de catástrofes. Tiró al suelo casi todo lo que estaba en pie y el resto terminó de desmoronarse con el rosario de temblores menores que siguió estremeciendo el mundo hasta que amaneció."

Allende describe con tremenda exactitud el descontrol general que precede al terremoto, al igual que lo que pasa después. Así es fácil imaginar que la intención de la escritora es dejar que el lector interprete libremente este pasaje, tanto para los que hayan vivido la dictadura chilena como para los que no. Puede verse tanto desde el punto de vista del inicio de un régimen, pues los daños humanos pueden ser incontables, como del fin del mismo, porque los que más pierden en el terremoto son los que más posesiones valiosas tienen, es decir, los poderosos.


Ya hemos visto la opinión de un peruano, de una chilena, y para la última parte del ensayo os traigo una escritora española: Carmen Laforet, y su novela  Nada.

Todos los comentarios son bienvenidos.

Fuente de las imágenes:
https://www.isabelallende.com/es/book/house

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/allende_isabel.htm

Comentarios

  1. Como siempre un excelente análisis, de nuevo una autora muy representativa de su país y que escribió y describió su realidad desde el exilio. Enhorabuena!

    Deseando leer el último de los artículos sobre em exilio.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias, María :)

      Es una pena porque no he leído el libro completo, pero ya has visto como solo con un pequeño fragmento uno se puede dar cuenta de que la realidad de la que habla es la de Chile, sin ni siquiera ponerle un nombre a ese país del que habla en la novela

      ¡Un abrazo!

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