El cuervo: evocación del amor verdadero



Dice James O'Barr, el autor de este cómic, que El cuervo es una evocación del amor verdadero, y por amor verdadero creo que también hay que entender no solo el que parece más obvio (pareja, familia, amigos) sino el que nace a partir de perdonarse a sí mismo por lo que ha podido ocurrir en el pasado. Es más, tuve muchas dudas a la hora de ponerle el subtítulo a esta entrada; al principio pensé en denominarla "el moderno Jesucristo" por motivos que ahora entraré a explicar, pero he decidido quedarme con el significado original que el autor le dio, entre otras cosas, porque no ha sido hasta que he empezado a escribir cuando me he dado cuento de lo profundo y trascendental que es llamar amor verdadero al acto de aceptarse a uno mismo a partir del "perdón de los pecados".

La mayoría de personas conocen El cuervo gracias a la película de 1994 (película que debí ver unas 100 veces de pequeña, no es broma), sobre la historia de un hombre que vuelve al mundo de los vivos como un fantasma de la noche para vengar su asesinato y el de su novia a manos de unos delincuentes de Detroit. Como veis, el argumento no parece excesivamente complicado, pero son los detalles adicionales los que le dan magia a esta historia de principio a fin, y merecen ser analizados: ¿por qué su aspecto es similar al de un payaso tétrico? ¿por qué parece ser una especie de ángel salvador para aquellos que han perdido el rumbo de su vida? ¿por qué hay un cuervo que siempre le acompaña? Metáfora tras metáfora, eso es lo que va a caracterizar esta historia hasta el punto de convertirla en un intenso rompecabezas. Y lo creáis o no, en lo personal me cuesta mucho más desentrañar este tipo de significados en un cómic que en una novela normal y corriente.


Primero de todo, reparad un momento en el nombre de la pareja protagonista: Eric y Shelly. No han sido elegidos al azar por el autor. Una de las preguntas que he hecho antes es por qué razón Eric adquiere el aspecto de un payaso (o de un mimo, según se vea) tras volver a la vida. Eric también era el nombre del fantasma de la ópera, ese ser de aspecto tétrico y sombrío que odiaba la sociedad y al que todo el mundo rehuía. Como su tocayo, el Eric de O'Barr también odia la sociedad, la impunidad con la que el crimen campa a sus anchas, y sin embargo, el sentimiento que les mueve es el amor y la venganza, dos sentimientos tan opuestos como cercanos. Por su parte, Shelly le debe su nombre ni más ni menos que a Mary Shelley, autora de Frankenstein, lo cual tiene cierto sentido ya que al igual que la criatura de Frankenstein, Eric le debe su existencia como ángel vengador a su novia Shelly.

Y ya que hablamos de ángeles salvadores y vengadores... ¿cómo podríamos pensar en Cristo? ¿Como un salvador, o como un vengador? El adjetivo de salvador lo vemos claro ¿pero acaso no actuaba también como vengador de los pobres y los oprimidos frente a los abusos de los usureros y fariseos? El símil entre Eric y Cristo os puede parecer absurdamente exagerada, pero nada más lejos de la realidad. Las comparaciones son odiosas, pero ambos son asesinados de manera despiadada, resucitan para traer la salvación y quitar el pecado del mundo, protegen a aquellos que lo necesitan, y por si esto fuera poco, mirad la imagen de abajo.

Si os fijáis en el pecho de Eric, veréis que tiene dibujado un círculo alrededor del cual hay espinas; la referencia a cierta corona de espinas es más que obvia

James O'Barr nos presenta a un Cristo oscuro, gótico, más visceral que el que conocemos por el Nuevo Testamento, y el ave que le representa no es una paloma, sino el cuervo, animal considerado como símbolo del mal augurio, y criatura de la noche por excelencia. No en vano este cómic se llama El cuervo, porque este cuervo no deja de ser la metáfora de los recuerdos que acompañan a Eric, los mismos que le levantan de la tumba, los mismos que nos van a explicar qué quiere decir el autor con eso de evocación del amor verdadero. Como Pepito Grillo con Pinocho, este cuervo es la conciencia de Eric, es el que le repite una y otra vez "Eric, no mires" cuando ve que su novia está siendo violada y asesinada a sangre fría sin poder hacer nada por evitarlo. Es más, a ver qué conclusión podéis sacar de esta conversación que se produce entre el cuervo y Eric en los pensamientos de este último:

Cuervo: No es cuestión de justicia o venganza, sino de perdón.
Eric: ¿Estás loco? ¡Nunca podré perdonarles!
C: ¡No a ellos idiota! ¡A TI!
Eric, no podías haberla salvado; no había nada que hacer, chico. Si quieres dejar atrás este lugar, tienes que dejarte llevar.

E: Avé estúpida... No sé cómo hacerlo.

Como expliqué al principio del ensayo, no hay mayor evocación del amor verdadero que el que el cuervo le enseña a Eric, y no es otro que la capacidad de perdonarse a sí mismo por algo que le ha causado mucho dolor y de lo que él en el fondo se cree culpable, como la muerte violenta de su novia. Al leer el cómic, nos da la impresión de que el descanso de Eric solo se produce cuando acaba con la vida de todos los asesinos de él y de Shelly, pero lo cierto es que el cuervo no le abandona hasta que no asume que él no tuvo la culpa de lo que pasó; es decir, no fue vengarse de los asesinos lo que le trajo la verdadera paz, sino quedar en paz consigo mismo, valga la redundancia.



Para terminar con el ensayo, y como va a ser habitual a partir de ahora, aquí tenéis algunos datos interesantes sobre el cómic que os ayudarán a situarlo en un contexto mucho más amplio.



Curiosidades que hay que saber:

- James O'Barr escribió El cuervo como terapia para superar el sentimiento de culpa que le produjo la muerte de su novia en un accidente de coche.

- Eric es considerado el primer héroe de cómic de la subcultura gótica; para cuando O'Barr trabajaba en El cuervo no existía la denominación de "gótico" para una tribu urbana.

- A la hora de escribir la historia, el autor encontró su inspiración en canciones de bandas como The Cure, Joy Division, o The Sound

- La gran consagración del cómic llegó con su adaptación cinematográfica en 1994, película durante la cual murió Brandon Lee, que interpreta a Eric, en una escena de tiroteo.

- Se han seguido haciendo adaptaciones cinematográficas de El cuervo a los largo de la década de los 90 y los 2000, contando con colaboraciones tan estelares como la del rockero Iggy Pop, pero ninguna ha logrado superar el éxito de la primera película.

- Se baraja un remake para los próximos años dirigida por un español, Javier Gutiérrez.

Película: El cuervo



Entrevista a James O'Barr



Canción: Burn - The Cure



Canción: Unknown pleasures - Joy Division



Canción: All fall down - The Sound



Recordad que podéis ver todos los vídeos del blog aquí
https://www.youtube.com/channel/UCOq0hbMiz_IBW6kIClelOAQ

Todos los comentarios son bienvenidos.

Fuente de las imágenes:
http://www.zonanegativa.com/the-crow/

https://canodreamer.wordpress.com/2015/02/04/the-crow/

http://quoth-thecrow-nevermore.tumblr.com/post/131023730118/diablicomagnifico-devils-night-is-getting

http://www.rtve.es/rtve/20120223/30-anos-despues-su-creacion-se-publica-edicion-definitiva-del-comic-cuervo/500509.shtml

Comentarios

  1. Pues fíjate que yo no he visto la película, recuerdo haber visto alguna escena, pero poco más. Una de esas cosas pendientes que siempre se dejan "para otro rato".

    El tema del amor verdadero como amor a uno mismo me parece muy interesante. Creo que se debería dejar de educar en el amor romántico, y dejar de mostrarlo como un objetivo, para empezar a enseñar que nadie que no se quiera "bien" a sí mismo podrá querer a otros. Quién sabe cómo cambiaría nuestra sociedad y algunos de sus grandes males con mas amor y respeto hacia nosotros mismos!

    Un abrazo!

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    1. Hola María,

      Es que por norma general, cuando nos hablan de amor siempre tendemos a pensar en las mismas cosas, siendo la primera de ellas el amor sentimental que te une a otra persona, pero nadie repara en que el perdón, especialmente hacia uno mismo, es el acto de amor más difícil de ejecutar, entre otras cosas porque es más fácil torturarse buscando explicaciones que nunca llegarán antes que dejar que tu amor propio te de un respiro, y realmente creo que Eric se encuentra en esa encrucijada de rabia que no se detiene hasta que no se perdona a sí mismo.

      Muchas gracias por comentar, y a ver si te animas a ver tan mítica película, o mejor aún, a leer el cómic ;)

      ¡Un abrazo!

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  2. ¡Qué entrada más chic! A mí me encanta la cultura del fanzine y del cómic, sobre todo, la de finales de los setenta y ochenta, por genuina y popularizada en la música y el cine. Por eso tu entrada me ha parecido un gran fanzine-artículo (fíjate cómo invento términos o los uno). El gótico es un elemento o categoría artística que denota un lenguaje oscuro, bastante tétrico, por similitud, incluso nos podríamos remontar a Poe, la noche, la muerte y el misterio post-romántico. Aunque el término gótico no existiera en el contexto que nos ocupa este cómic. Pero sí su simbología característica.
    No he visto la película El Cuervo, pero sí he leído alguna que otra reseña y conocía la leyenda en torno al hecho real de la muerte de Brandon Lee en un tiroteo del rodaje. Tengo que verla y por eso me he alegrado de que esté en youtube y la hayas puesto.
    Cómo no mencionar a The Cure y Joy Division como fuentes musicales. Son grupos emblemáticos de los ochenta con los que he disfrutado muchísimo. Son dark, oscuros, tenebrosos.
    El cómic de El Cuervo tiene un simbolismo que es muy propio de la época. Creo que eso explica por qué cualquier remake hecho con posterioridad pierde su esencia genuina. Segundas partes nunca fueron buenas, en el cine lo has mencionado con el ejemplo que pones de Iggy Pop y eso que Iggy Pop tiene mucho de New Wave, de punk rock y de innovación metalera. Mucho de ello hay en el cómic de los sesenta-setenta. También de glam. Todo un muestreo de la cultura pop.
    En cuanto al argumento, estoy muy de acuerdo con tu análisis. Dicen que el amor verdadero es aquel que trasciende a la misma muerte y es anacrónico. Perdurable para siempre. Esa eternización del sentimiento me resulta familiar en el cómic y en la película. Y la relación amor-venganza cobra todo su sentido cuando explicas el por qué de la redención del Erik, tiene que ver directamente con el perdón hacia sí mismo. No con el hecho de que asesine por venganza a los culpables de su muerte y de la su novia.
    En fin, me parece que has hecho una entrada divina, has ido al centro de las cuestiones nodulares y has revelado el significado y el alma mater de esta obra simbólica en varios pasos que agradezco mucho, porque cuando vea la película asumiré un sentido amplio en su significado, desde los elementos visuales y conceptuales hasta los más accesorios. Muchas gracias por un trabajo tan brillante. Lo he disfrutado mucho. Muy buena selección de vídeos.
    Un abrazo, Carolina ;-)

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    1. ¡Caramba, Marisa! No veas cómo me ha alegrado leer tu comentario y ver que te ha gustado tanto el ensayo del primer cómic en el blog. Por cierto, he corregido la nota sobre que no existía la denominación de gótico para cuando "El cuervo" estaba siendo creado; me refería a que la subcultura gótica como tal aún no existía, o por lo menos no estaba tan definida.

      Si te decides a ver la película, verás que las referencias a Cristo son aún más claras en determinadas escenas que curiosamente tienen que ver con la muerte de Eric, y no te digo más ;) Aunque eso sí, hay varias cosas distintas respecto a la historia original, como el contexto del asesinato de Eric y Shelly, o la relación tan estrecha que hay entre ellos dos y la adolescente Sarah. Sea como sea, date prisa a verlo en Youtube porque es muy fácil que la quiten en un abrir y cerrar de ojos, y en TV la habrán emitido en contadísimas ocasiones. Aunque claro, si por mí fuera, y como también le recomendé a María, no me perdería leer el cómic.

      Me ha animado mucho leer tu comentario, gracias por tu interés en lo que escribo :)

      ¡Un abrazo!

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  3. No me mates pero, a riesgo de ganarme tu enemistad infinita, debo admitir que jamás vi esa peli a pesar del misticismo que siempre la ha rodeado. O quizá, precisamente por eso. El caso es que debería verla, ¿verdad? No sé ni como me atrevo a decir que entiendo un poquito de cine, menudas lagunas que tengo xD

    El cómic -de eso sí que tengo cantidad de tralla en el cuerpo- tiene bastante buena pinta. La suficiente como para que me lo lleve prestado de casa de alguien, si se lo compra :D

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    1. ¡No, vamos! Las películas solo hay que verlas si tienes puro interés en ellas, el misticismo alrededor es secundario; aunque una cosa sí hay que reconocer, y es que la esencia de esa película es Brandon Lee (sin desmerecer en absoluto al resto de actores), y si no hubiera muerto hubiera seguido siendo la esencia (aunque no tengo claro si esto lo digo con objetividad o por el amor platónico que sentía hacia él XD)

      Como dije antes, el argumento no es que sea espectacular, pero la fuerza de las metáforas y su mensaje trascendental es lo que hace que valga mucho la pena leerlo, así que si alguna vez lo ves en la estantería de algún amigo, yo no dudaría en pedirlo prestado ;)

      ¡Un abrazo!

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