Incidentes en la vida de una joven esclava: cuestión de raza y sexo (I)



La esclavitud fue un trauma para muchos africanos que fueron forzados a dejar atrás sus vidas para trabajar como esclavos al servicio de blancos enriquecidos. Pero lo que la escritora, abolicionista, y ex-esclava Harriet Jacobs relata en su novela de no ficción es que el trauma podía ser incluso mayor para las mujeres esclavas, que no solo tenían que soportar el racismo, sino también acoso sexual por parte de sus amos y celos por parte de sus amas. Eso fue lo que Jacobs vivió durante su convivencia con el Señor y la Señora Flint, quienes se convirtieron en sus primeros amos. La personalidad del Señor Flint no puede ser más típica si pensamos en el prototipo del esclavista rico hasta las orejas: no solo tiene once hijos con diferentes esclavas a su servicio, sino que se pasea por sus dominios sabiendo que tiene derecho a hacer cualquier cosa porque nadie tiene poder para pararle los pies, pero en vez de usar la fuerza bruta para conseguir lo que se propone, sus tácticas son más sibilinas y maliciosas, calculadas al milímetro:

"Como hombre casado que era, y como profesional que era, estimaba necesario guardar las apariencias hasta cierto punto, y aún así sabía cómo eliminar los obstáculos en su camino."

Este fragmento nos está dejando clara una cosa, y es que el Señor Flint sabe en el fondo que está haciendo algo mal, algo que supone un conflicto entre sus creencias cristianas y el deseo sexual que siente hacia su joven esclava. Él es consciente de que necesita salvaguardar las apariencias de cara a la sociedad, fingiendo ser el respetable hombre de Dios que se supone que es, y aún así es incapaz de entender que los esclavos son seres humanos como él con derechos y sentimientos. Es por esto por lo que la olla a presión en su cabeza estalla en cuanto Jacobs rechaza sus acercamientos, lo que le hace obsesionarse con doblegar su voluntad.


En lo personal, no encuentro nada extraña esta particular unión de los esclavistas con la Biblia teniendo en cuenta la visión que este libro tenía sobre la esclavitud

Sus artimañas llegan al punto de presentarse como un hombre bueno y amable frente a Jacobs solo para que ella acceda a tener sexo con él. Esta actitud por parte de Flint es del todo interesante si consideramos que el sistema esclavista americano garantizaba libertad total a los amos para explotar a los esclavos, incluida la explotación sexual. Nos podríamos hacer esta pregunta ¿por qué el Señor Flint no violó a Jacobs? Pues porque era demasiado orgulloso para obtener lo que quería de la forma "fácil". Como hombre y como esclavista, a él lo que le interesa es ejercer poder sobre su esclava, pues ama tener el control más que nada en el mundo, y por eso, hacer que ella se someta a él usando su astucia es mucho más tentador que usar la fuerza. Así de retorcida era su mente. Es más, llega incluso a calificar a Jacobs como "una negra inteligente", lo que le hace descubrir el inmenso placer que siente al manipularla emocional y mentalmente.

Pero no nos dejemos engañar pensando que solo el Señor Flint ejerce su abuso de poder al estar en la posición más alta de la sociedad; aunque esté detrás de él en la mayoría de las ocasiones, la influencia del racismo y el sexismo también tienen veneno suficiente para la Señora Flint, mucho más joven que su marido, pero igual de hipócrita que él. Por supuesto, ella cumple como mujer todas las normas que la sociedad tiene asignadas para ella, como cuidar de su hogar y su marido y acudir a la iglesia cada domingo. ¿Por qué ella como mujer no podía posicionarse a favor de Jacobs, o a favor de cualquier otra de sus esclavas, para impedir los abusos que sufrían por parte de su marido? Pues porque el sistema esclavista garantizaba a estas mujeres blancas el poder sobre la vida de otros, poder que ni ellas mismas tenían sobre su vida, y nada corrompe más que el sentimiento de poder. Así era cómo se creaba una división entre mujeres blancas y negras, aunque ambas carecieran de libertad en distintos aspectos.

En la segund parte seguiré hablando de la Señora Flint y de lo que Jacobs pensaba sobre ella.

Todos los comentarios son bienvenidos.

Fuente de las imágenes:
https://www.amazon.es/dp/194564432X

https://thereelcountdown.com/tag/danny-porush/

Comentarios

  1. La actitud del Sr. Flint es normal en el mundo anglosajón y más en aquella época. La hipocresía en la sociedad era moneda de cambio habitual en todas las manifestaciones de la vida de una clase enriquecida a costa del sufrimiento de los demás y que se consideraba con derecho a todo, menos a romper abiertamente las normas establecidas.

    Un abrazo :-)

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    Respuestas
    1. Hola Javier,

      Por eso me gusta especialmente leer y analizar historias datadas en épocas pasadas, porque el contraste de lo que era aceptable en otras épocas es mucho más fuerte si lo miras desde el prisma actual. Aunque diría que características como la hipocresía son atemporales y susceptibles a afectar a cualquier persona, sin importar su clase social o nivel de educación.

      Muchas gracias por comentar, siempre es muy grato leer tus opiniones :)

      ¡Un abrazo!

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