El expolio de Poynton: ¿quién quiere casarse con mi hijo? (II)




Es muy difícil manipular a una persona si la persona en cuestión es suficientemente avispada como para darse cuenta y hacer valer su voluntad, pero este no es el caso de Owen, quien como dije al inicio de la primera parte, se convierte en la marioneta de su madre y de la amiga de esta, sobre todo de la primera. Son multitud de veces las que en el libro Mrs Gereth se entromete entre Owen y su prometida Mona para separarlos, incluso en situaciones tan inocentes como ir dando un paseo; muchas son las veces también en las que Owen parece no tener ni voz ni voto en las decisiones de su madre, que no se da cuenta de todo lo que sucede a su alrededor, y hasta Fleda se debate entre el amor y el desprecio hacia él por no hacerse valer. De hecho, Fleda tiene una reflexión muy interesante respecto a la relación entre Mona y Owen. A su modo de ver las cosas (aunque también puede ser que influenciada por Mrs Gereth), Fleda no entiende cómo Owen se fija en una mujer como Mona cuando él tiene un referente femenino como Adela Gereth, dejando claro así que Mona es de categoría inferior a Mrs Gereth.

Leyendo esta reflexión entre líneas, nos podemos dar cuenta de que lo que Owen busca es separarse de la figura absorbente de su madre comprometiéndose precisamente con una mujer que es todo lo opuesto a ella; lo contrario, podría indicar cierto complejo de Edipo por parte de Owen. Pero para mi sorpresa, resulta que Mona también obliga a hacer a Owen cosas que a él no le gustan (cosas que solo él sabe ya que no se muestran específicamente en la novela). El chiste con este hombre es que varias veces en el libro él quiere dar la impresión de que lo tiene todo bajo control, pero lo cierto es que siempre tiene que preguntar qué es lo que tiene que hacer, ya sea a su madre, a su prometida, o a Fleda, aunque a la que realmente quiere impresionar es a esta última. La verdad es que Owen no sale bien parado, pero las mujeres a su alrededor desde luego que tampoco, ya que lo que parece es que solo se preocupan de los asuntos materiales relativos a la mansión de Poynton. Pero para resumirlo todo ordenadamente: Mona es a Owen, lo que Mrs Gereth es a Fleda.

En realidad, uno de los grandes temores de Fleda al juntarse con Owen es convertirse en la marioneta definitiva de Mrs Gereth

Luego, hay una circunstancia en la vida de Fleda que nos explica por qué ese empeño con querer complacer a todo el mundo, y tiene que ver con la relación con su padre:

"Le había oído decir muchas veces (a su padre) que ojalá se preocupara (Fleda) de algo lógico. ¿Por qué no trataba de coleccionar algo?, no importaba qué. El caso es que diera un interés a su vida... y el número de cosas que podían coleccionarse prácticamente era infinito. Él creía tener un gusto para las cosas delicadas que, desgraciadamente, sus hijas no habían heredado."

Gracias a este fragmento sabemos que Fleda no se siente valorada dentro de su propia familia, y por eso se aferra tanto a la familia Gereth, aunque a veces llegue a sentirse como una sirvienta, en palabras de la propia Fleda; de hecho, la mayor felicidad que va a experimentar es dejar de hacer de correo entre Mrs Gereth y su hijo. Por cierto, parece ser que Fleda se quedó con la sugerencia de su padre respecto a coleccionar cosas, porque los objetos de la mansión de Poynton son referidos muchas veces como objetos de colección de lujo.



¿Pero qué pasa finalmente con la mansión de Poynton? Al fin y al cabo, esa es la razón en torno a la cual gira toda la novela. Si queréis evitar spoiler, no sigáis leyendo y dad este ensayo por concluido. La conversación que vais a leer ahora se da entre Fleda y el jefe de estación del andén debido a la interrupción del trayecto a causa del mal tiempo:

"- ¿Está ardiendo Poynton?
- Se ha venido abajo, señorita... con este terrible vendaval. ¿No le han telegrafiado? ¡Cuidado! - gritó con el siguiente aliento mientras la sujetaba; el tren se marchaba y ella dio un bandazo, con lo que casi la arrastró al pasar. Cuando se perdía en la distancia, pudo comprobar que el humo se extendía por todas partes y que el viento lo lanzaba contra su rostro.
- ¿Se ha venido abajo? - Estaba apoyada en las manos del hombre; se agarró a él.
- Todavía está ardiendo, señorita, ¿no es espantoso? Empezó esta mañana de madrugada... la finca entera se ha perdido."

Habéis leído bien, la mansión de Poynton sucumbió a las llamas, lo que quiere decir que esta ha sido una guerra combatida por todos y ganada por nadie, pues todo lo ha consumido el fuego. Entonces, si todo esto empezó por Poynton, solo cabe preguntarse ¿qué va a ser de la relación entre Mrs Gereth y Fleda? O mejor ¿qué va a ser de la relación de todos con todos? El hecho de que el fuego no haya salvado nada puede indicar que los mismos objetos perdieron su valor natural porque se convirtieron en un objetivo de competición, igual que las relaciones entre los personajes; todos fueron consumidos, y para una familia de clase alta como la que Henry James retrata en esta novela, perder las posesiones materiales es perder el estatus, y perder el estatus es perderlo todo.


Curiosidades que hay que saber:

- El expolio de Poynton fue publicado como folletín por primera vez bajo el título The old things (Las Antigüedades) en el diario The Atlantic Monthly durante 1896.

- Según Henry James, el argumento de la novela  nace a partir de una anécdota que una dama le había relatado en Londres a propósito de una batalla que ella tenía con su único hijo por el menaje de una mansión.

- El autor tenía un especial interés en el recién nacido mundo del psicoanálisis, lo que le llevó a ahondar con el método psicoanalítico en el "yo" de los personajes.

- Su hermano era William James, prestigioso psiquiatra inaugurador del pragmatismo psicológico y definidor del concepto de "monólogo interior", teoría que sería adoptada por otros importantes autores de la literatura inglesa en el desarrollo de sus novelas, como James Joyce o Virginia Woolf.

- Es considerada por muchos como una de las obras más características y completas del período de plenitud literaria de Henry James.

- En 1970, la BBC produjo una miniserie para la televisión basada en esta novela.

Programa de radio sobre Henry James


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Fuente de las imágenes:

Comentarios

  1. Hola Carolina:

    Buena disección de la personalidad del protagonista masculino, de carácter débil e inseguro que trata, sin conseguirlo, de huir del dominio materno, junto con los complejos y debilidades de carácter del resto de los personajes, marcados por los estándares de una sociedad autoritaria y materialista, en la que el estatus social viene dado por los bienes materiales poseídos.

    Un abrazo :-)

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    1. Hola Javier,

      Siempre me alegra mucho leer tus comentarios en el blog ;)

      Para diseccionar a cada personaje tendríamos que establecer una jerarquía piramidal, donde Adela Gereth está en la cúspide y Owen en la base, pero lo cierto es que hay cierta inestabilidad mental en cada uno de ellos; de hecho, ya que las casas se suelen utilizar en literatura como simbolismo para representar el estado mental de sus habitantes, lo que sucede al final con la mansión de Poynton es muy representativo de lo que sucede en las cabezas de cada uno de los personajes.

      Un abrazo :)

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  2. En esta segunda parte del análisis, el centro al que dedicas el peso del sentido del relato es la jerarquía de dominio y la colocación geoetratégica en función de los roles. Claro que a la cabeza está Adela Gereth y yo diría que esta escala baja a la última posición en el caso de Owen. Me parece que la influencia piramidal de las mujeres es superior y que el papel jugado por Fleda es multidireccional, fluctúa en varias direcciones, no se muestra igual con todos los miembros de la mansión, depende más de unos que de otros. Es interesante ver cómo se relacionan. Parece un juego de monopoly y una gran carrera en medio de una competición. El poder de la casa es crucial. El final con la quema de la mansión, simboliza el fin de las pasiones, denota un paralelismo significativo. Un final abierto que es un recurso muy bueno porque deja a la imaginación del lector posibles dobles lecturas.
    Haces unas reseñas buenísimas y llenas de trasfondo psicológico y relacional.
    Me ha encantado también ésta.
    Un abrazo ;-)

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    1. Hola Marisa :)

      Como remarcas, las relaciones de los personajes son muy piramidales en cuanto a jerarquía se refiere, aunque yo situaría a Fleda en una posición más o menos intermedia, pues se debate entre la lealtad a Mrs Gereth, y el amor hacia Owen.

      La similitud que has encontrado con el juego del Monopoly me parece además muy acertada, porque estamos siendo testigos todo el tiempo de las estrategias de Mrs Gereth para quedarse con su adorada mansión, y todo para que al final todos, en mayor o menor medida, acaben "quemados" (y nunca mejor dicho) con el conflicto de Poynton, que no deja de representar un derrumbe mental, un incendio psicológico provocado por la clásica lucha de posesión del territorio.

      Muchas gracias por tus comentarios, pues siempre aportan muchos más detalles al debate. Un placer contar siempre contigo ;)

      ¡Un abrazo!

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