Tres libros de mi infancia



Coincidiendo esta publicación con el primero de enero del 2018, he pensado que a veces no está del todo mal dejarse llevar por la temática general de las publicaciones de nuevo año, aquellas que repasan lo mejor y lo peor del año anterior, o los nuevos propósitos para el que viene, así que yo también he querido rememorar, pero no nada que tenga que ver con el 2017, sino con la década de mi infancia, la de los 90. Y en esta ocasión, me apetece mucho hablar de tres libros que me dejaron en su momento cierta huella en mi mente infantil; uno de esos libros aún lo conservo, y de los otros dos (por desgracia) no sé absolutamente nada, lo que indica que hace años pasaron a formar parte de la papelera de reciclaje.

Las aventuras de Quino


Esta historia formaba parte del cuaderno de lectura de la Editorial Anaya para primero de infantil, si mal no recuerdo, y la historia trataba de un niño llamado Quino que por su cumpleaños recibía un koala de peluche como regalo, peluche que narraba toda la historia. El koala hablaba sobre su vida en la juguetería antes de ser regalado, de su amistad con Quino, de los viajes con la familia de éste... Y estoy segura de que la historia no era especialmente larga, pero en mi mente aquello era todo un mundo de aventuras, por no decir que incluso llegué a encariñarme mucho con el koala; de hecho, recuerdo que el momento más dramático para mí fue cuando el koala recibió un balonazo en la cabeza mientras Quino jugaba al fútbol. Lo cierto es que daría mucho por poder volver a leerlo entero.

La magia del cometa



Este libro escrito por Carlos Puerto, lo leí en un curso un poco más avanzado de primero de Primaria, y en realidad era el segundo libro de una saga titulada Los niños del unicornio; hoy en día sigo ignorando el por qué nos hicieron leer el segundo libro y no el primero. Sea como sea, los protagonistas eran unos gemelos, Norma y Marco, cuyo origen es misterioso, como si vinieran de otro planeta y no fueran humanos al 100%, porque aunque juegan y estudian exactamente igual que otros niños, tienen una serie de poderes muy especiales, como leer la mente, habilidad que es muy útil a la hora de aprobar todos los exámenes; recuerdo, por cierto, que sentía gran envidia de esta habilidad. Por supuesto, también hay un momento concreto que me marcó, y fue el día en que los niños descubrieron a un intruso que les observaba oculto en los escalones del portal de su casa, un hombre muy extraño que tenía que ver con el lugar de donde los gemelos venían. Recuerdo este momento porque era entre tétrico e intrigante, y a mí por aquel entonces ya me encantaban las historias de miedo. Como anécdota, decir que el autor vino a nuestra clase a ser entrevistado por nosotros acerca del libro, y a mí no se me ocurrió mejor cosa que preguntarle que si iban a hacer una película del libro. En fin...

Nacho


Este es otro libro de primaria de la Editorial Anaya, que por desgracia tampoco conservo conmigo, y que trata sobre un niño que vive una serie de aventuras cotidianas junto con su mejor amiga, que es una bruja (en el sentido literal), y con su vecina Águeda, a la que en realidad siempre identifiqué como la abuela de Nacho; ella también es una bruja, de hecho. Los recuerdos que tengo sobre esta historia son ya un poco más difusos, pero aún recuerdo bien el impacto emocional que me produjo leer que Nacho empezó a respirar hondo para evitar las lágrimas cuando se enteró (esto puede ser considerado spoiler, pero tampoco creo que os interese leer esta historia si tenéis cierta edad) de que Águeda había fallecido.

Por supuesto, estos no son los únicos; hay muchos libros más que me dejaron huella en la infancia, pero los primeros casi siempre son los más especiales.

Todos los comentarios son bienvenidos.
Fuente de las imágenes:
https://www.rayuelainfancia.com/blog/libros-que-son-un-regalo/

http://es.calameo.com/read/001210346a3567560bdc3

http://lupadelcuento.org/index.php/libros/coleccion/coleccion/Gaviota+J%C3%BAnior.+Los+ni%C3%B1os+del+unicornio

http://hazquecadadiamerezcalapena.blogspot.com.es/2014/01/repeticion-de-la-actividad-del-bloque-1.html

Comentarios

  1. Hola Carolina,
    De los tres libros creo que, de ser niña, hubiese elegido como preferencia el segundo, La Magia del Cometa (y ahora también). Ese componente de extrasensorialidad en la figura de tres niños de origen desconocido crea expectación, imagino el argumento siendo una caja de sorpresas. Además, teniendo en cuenta el factor thriller, con el personaje misterioso en la trastienda, observándoles.
    Para mí, la literatura infantil, ejecuta un papel fundamental en la educación de los niños. Y, fíjate, a juzgar por tus lecturas, de pequeña ya apuntabas maneras como empedernida lectora y ensayista.
    Me ha encantado la entrada, muy original y distinta a las que sueles hacer por el tema que abordas.
    Feliz Año Nuevo y mis mejores deseos!! Que sea éste un estupendo año literario para todos.

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    1. Hola Marisa,

      Lo que leemos en la infancia tiene una repercusión fundamental en la edad adulta, pues si un niño no consigue amar la lectura desde el principio, es muy difícil que de mayor sepa valorar la literatura.Estos libros de los que he hablado fueron una muy buena introducción al mundo literario porque te identificabas con todo lo que pasaba, y tan pronto disfrutabas con los personajes como llorabas con ellos si hacía falta.

      Me alegra mucho leer tu comentario ;) Nada mejor que leer tus opiniones para empezar el año nuevo. Espero que para ti este 2018 sea también un año lleno de éxitos.

      ¡Un abrazo!

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  2. ¡Hola!
    Me ha gustado mucho esta entrada, porque aunque parece ligera, invita a reencontrarse con nuestra infancia y a recordar los primeros libros, cuyas historias a veces son un poco simples, e incluso "tontas" si las analizamos como adultos, pero que forjaron nuestra personalidad. De hecho, he recordado dos de mis favoritos durante la infancia, precisamente, porque mucho de lo que me enseñaron, lo sigo aplicando.

    Por otro lado me has traído a la cabeza "A bordo de La Gaviota" mi libro infantil preferido, ahora la historia me parece un poco tonta, pero entonces me gustaba muchísimo. La historia es de una barca de pescador mágica que todas las mañanas traía peces, lo justo para que el pescador comiera y vendiera alguno en el mercado (nada de excesos), y recuerdo especialmente cuando dos de los pescadores envidiosos la rompen a hachazos, creo que fue cuando entendí lo mala que puede ser la envidia, y que competir nos siempre significa ser el mejor, sino hacer fracasar al otro.Todavía tengo el libro en casa, es de Anaya.

    El otro libro que me marcó mucho es un clásico de la Literatura: "Miguel Strogoff". Ya era algo más mayor y fue una lectura obligada del colegio, creo que fue el primer libro que me gustó de los que nos mandaban en clase,y lo releí varias veces aquel verano. Ese empeño por cumplir el deber y por llegar hasta el destino sin importar los obstáculos - ¡y mira que el pobre Miguel lo tiene difícil! - influyó muchísimo en mi forma de ser, y puede que hasta en mi personalidad. Creo que su influencia se puede notar incluso ahora, después de tantos años, en mi forma de entender el trabajo.
    Un abrazo

    ¡Qué tengas un feliz 2018!

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    Respuestas
    1. Hola María,

      No está nada mal de vez en cuanto rememorar esos libros que te han acompañado durante toda tu infancia, y como tú dices, en historias muy simples los niños ven grandes aventuras que en la edad adulta hasta se convierten en lecciones de vida, como los ejemplos de libros que has puesto. Parece mentira, pero a veces, lo que leemos de pequeños determina nuestra personalidad a lo largo de la vida.

      Muchas gracias por comentar y que disfrutes de un feliz año ;)

      ¡Un abrazo!

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