Sobre la LOPD y la falsa sensación de seguridad



La entrada de hoy es sobre todo un aviso tanto a los suscriptores de este blog como a sus lectores en general, de algunos cambios que he hecho respecto a la famosa ley de protección de datos. Como he optado por tomar el camino más sencillo tanto para mí como para vosotros, a partir de ahora ya no recibiréis correos avisando de las nuevas entradas del blog porque he eliminado la lista de suscripción; en vez de ello, fijaré los lunes como días de actualización puntual del blog para que al menos sepáis que vais a disponer de una entrada semanal, como vengo haciendo hasta ahora. El otro cambio que he realizado es que ya no se podrá comentar en este blog, pero buscaré la manera de que podáis hacerlo por medio de otros recursos. No voy a hablar sobre esta nueva ley europea porque creo que ya hay suficientes artículos explicando su funcionamiento (y bastantes emails habréis recibido ya), y mi única opinión al respecto es que si la UE considera que esta medida va a servir para tener nuestros datos mucho más protegidos, pues será porque saben bien lo que están haciendo y se supone que será algo beneficioso para nosotros. Ahora, no puedo evitar pensar en algo que creo que ha pasado injustamente desapercibido el pasado 25 de Mayo, y que casualmente también tiene que ver con la (¿falsa?) protección de datos.



El 25 de Mayo, a la vez que la LOPD, también entró en vigor un protocolo para aeropuertos denominado PNR (Passenger Name Record) cuya finalidad es vincular los billetes comprados por una persona en internet con su actividad en redes sociales (mensajes en foros, Facebook, Twitter...). Supuestamente, la finalidad de este protocolo es evitar posibles ataques terroristas por aire teniendo muy controladas a las personas que van de un país a otro, y para ello se valen de los mensajes que hayan ido publicando en internet, porque puede que según dichos mensajes se pueda saber si una persona va a cometer algún tipo de ataque o no. Es decir, según los mensajes que yo, tú, él/ella hayamos ido dejando en internet, se nos podrá catalogar dentro de un determinado perfil sociológico, y a lo mejor hoy no, pero puede que más adelante alguien considere que nuestros pensamientos son peligrosos y decida que no somos aptos para viajar a ningún lado. Se me olvidaba comentar que este protocolo se va a aplicar sobre ciudadanos de la UE, igual con la LOPD.

Bueno, puede que ahora nuestros datos estén más seguros cada vez que queramos suscribirnos a un blog de cocina, porque vete a saber si a lo mejor el administrador o administradora del blog hace algo indebido con nuestra información, pero si sois de los que os gusta mostrar vuestra opinión abiertamente acerca de ciertos temas en redes sociales, creo que a partir de ahora vuestra última preocupación será confirmar por decimocuarta vez vuestra suscripción a esa página de marketing a la cual no recordáis haberos suscrito nunca.

Que tengáis una feliz semana.

Fuente de las imágenes:
https://bbs.es/cumplir-la-lopd-no-morir-intento/

https://www.francetvinfo.fr/replay-radio/expliquez-nous/expliquez-nous-le-pnr_1769739.html

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